Turismo
Así es el pintoresco pueblo de Nariño cuyo nombre significa “riqueza extraordinaria”
Es un destino perfecto para los amantes de la cultura, la historia y la naturaleza.

Nariño es considerado un destino ideal tanto para el turismo cultural, como para el de naturaleza. Entre sus principales atractivos están el Santuario de Nuestra Señora de las Lajas, el colorido Carnaval de Negros y Blancos, valiosos hallazgos arqueológicos y las playas sobre Pacífico.
Además, cuenta con una ruta suroccidental de turismo religioso en la que se encuentra Ipiales, ciudad que alberga el majestuoso Santuario de las Lajas, destaca ProColombia. Sin embargo, más allá de estos sitios populares, el departamento alberga joyas dignas de admirar ocultas en municipios llenos de encanto como Potosí.
El nombre de esta población, según la Real Academia Española (RAE), significa ‘riqueza extraordinaria’, una definición que refleja su imponente belleza natural y valiosa herencia histórica presente en la cultura y tradiciones de sus habitantes.
Este pintoresco pueblo de Nariño, tiene una superficie de 288 kilómetros cuadrados y limita al norte, con el municipio de Córdoba; al sur con el municipio de Ipiales; al oriente con el municipio Ipiales y departamento del Putumayo; y al occidente con el municipio de Ipiales, de acuerdo con una investigación publicada por el Ministerio de Cultura en su página web titulada Raíces vivas.

En este mismo documento, se explica que los primeros habitantes de Potosí fueron descendientes de los Pastos, una de las comunidades más numerosas y organizadas de la zona interandina del actual departamento de Nariño.
Ellos se encargaron de transformar el paisaje de esta región y se comunicaban en lengua inga, por lo que la historia de este municipio está profundamente entrelazada con la presencia de estas comunidades, así como los Quillasingas en la región interandina que abarca desde el río Chotaen, Ecuador hasta la población de Ancuya en la margen izquierda del río Guáitara.
En esta región, la interacción entre comunidades indígenas y campesinas hace parte de su esencia, manifestada especialmente a través de la religión, que se ha convertido en un punto de encuentro de tradiciones y creencias.
Sin embargo, para los amantes de la naturaleza y la cultura, Potosí ofrece la oportunidad de hacer actividades como caminatas por senderos de gran belleza natural, pasando por joyas ocultas como la Cascada Los Chiguiacos.

Según el testimonio de un visitante que se animó a conocer este atractivo turístico en Nariño y compartió su experiencia a través de su canal de YouTube Explora Sin Fronteras, el recorrido dura apenas una hora en descenso y otra hora en ascenso, con fácil acceso.
En el video, emocionado y satisfecho con su aventura, muestra algunos detalles de este fascinante lugar, enmarcado por una imponente cascada que se estrella contra las rocas y recorre la zona, convirtiendo al sonido del agua en el gran protagonista.
Por otro lado, desde las redes sociales de la Alcaldía Municipal de Potosí, se invita a participar en el Inti Raymi (“Fiesta del Sol” en quechua), considerada una de las celebraciones más emblemáticas de los pueblos indígenas que aún se conservan en la región.