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Hermanas de Maradona revelan detalles inéditos sobre la salud y el último encuentro con el astro antes de morir
El juicio contra siete profesionales de la salud que comenzó el 11 de marzo, se prolongará al menos hasta julio.

La icónica figura del fútbol, Diego Maradona, en ocasiones se mostraba reacio a recibir atención médica, afirmó una de sus hermanas durante el juicio contra siete profesionales de la salud por su fallecimiento en Argentina en noviembre de 2020.
Claudia y Ana, hermanas del exfutbolista e impulsoras de la causa judicial, testificaron este jueves en la cuarta semana del proceso que se lleva a cabo en San Isidro, un distrito ubicado al norte de Buenos Aires, cerca de Tigre, donde Maradona perdió la vida.
Claudia, de 53 años y la menor de las cinco hermanas del astro argentino, declaró que Diego, en ciertas ocasiones, rechazaba la asistencia médica y que tenía un temperamento fuerte.
Ella y Ana, de 74 años, coincidieron en que su hermano “hacía lo que él quería”.
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Maradona falleció por un edema pulmonar generado por una insuficiencia cardíaca el 25 de noviembre de 2020 mientras cursaba una internación domiciliaria posterior a una neurocirugía.
Las hermanas dijeron que participaron en la decisión de hacer internación domiciliaria y Claudia señaló que los especialistas les habían dicho que “iba a haber médicos clínicos” y equipamiento para atenderlo.
Otros testigos en el juicio en sus testimonios señalaron que no había ambulancias ni equipamiento médico, como desfibrilador, en la casa donde murió el ídolo.
Las hermanas dijeron que Leopoldo Luque, el neurocirujano y uno de los imputados en la causa, era el médico de confianza de Maradona.

Ana contó que vio por última vez a su hermano cuando estaba internado en la Clínica Olivos, semanas antes de su fallecimiento, y que cuando le consultó cómo estaba, él le respondio: “Me duele el alma”.
En la tarde del jueves se preveía que declarara otra de sus hermanas, Rita, también Verónica Ojeda, madre del hijo menor de Diego Maradona.
Siete profesionales de la salud (médicos, enfermeros, una psiquiatra y un psicólogo) son acusados de homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que su accionar podía ocasionar la muerte. Una octava acusada —enfermera— será juzgada en un proceso separado.
Este juicio, que comenzó el 11 de marzo, se prolongará al menos hasta julio con la declaración de decenas de testigos. Los acusados se podría enfrentar a entre ocho y 25 años de prisión.

El abogado de las hermanas Maradona, Pablo Jurado, objetó algunas de las preguntas de otros querellantes a las testigos, que apuntaban a las relaciones contractuales entre el exfutbolista y sus hermanas.
Para Jurado, las respuestas pueden afectar los intereses de sus defendidas en otra causa, en la que los hijos de Maradona demandan a sus tías por los derechos de la marca Maradona.
El tribunal no hizo lugar a las protestas y las hermanas tuvieron que responder al respecto.
Las marcas “son algo que nos dejó a la familia”, dijo Claudia y añadió que antes de su muerte Diego Maradona solo les “daba regalos”.
*Con información de AFP.