Vehículos
¿Qué consecuencias tendrían los carros japoneses luego de los aranceles anunciados por Trump? Expertos analizan el panorama
Los asiáticos ven con preocupación estas medidas, al igual que los fabricantes de autos europeos.


El Centro de Comercio Internacional (ITC, por sus siglas en inglés), organismo impulsado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), ha advertido de que Japón podría ver reducidas sus exportaciones de vehículos en hasta 17.000 millones de dólares por los aranceles de Trump.
“El arancel del 25% al sector que entró en vigor ayer significa que Japón podría perder 17.000 millones [de dólares] en exportaciones potenciales a Estados Unidos”, ha explicado este viernes la jefa de Comercio e Inteligencia de Mercados, Julia Spies, en declaraciones a la prensa desde Ginebra (Suiza).
La analista ha recordado que el sector automovilístico nipón acapara el 20% de todas las ventas del país al exterior, con la mayoría de ellas, además, destinadas a Estados Unidos.

La advertencia de Spies se sigue a la imposición del presidente Trump el miércoles pasado de un arancel a la importación de coches extranjeros del 25% y del 24% para los productos japoneses, en particular.
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Fabricantes europeos también prevén duro panorama
Justamente, el último informe elaborado por Scope Ratings señaló que la imposición de aranceles de Estados Unidos del 25 % a las importaciones de automóviles extranjeros llega en “muy mal momento para los fabricantes de vehículos”.
“La imposición de aranceles del 25 % en medio de estos desafíos probablemente perjudicará aún más el rendimiento operativo de los fabricantes europeos de equipos originales (OEM) y causará interrupciones en la cadena de suministro en Europa, lo que subraya nuestra perspectiva crediticia negativa para el sector”, expresó el analista de calificaciones corporativas de Scope Ratings, Eugenio Piliego.
El análisis manifiesta además que esta situación se produce en un momento donde los fabricantes europeos se enfrenta a retos estructurales en la transición hacia el vehículo eléctrico junto con el auge de las marcas chinas y una demanda relativamente débil en Europa fruto de la incertidumbre actual del sector.

Stellantis y Porsche, se enfrentan a la presión
La evaluación de Scope Ratings muestra que el grupo Stellantis será uno de los principales afectados, ya que ensambla gran parte de sus coches en México y Canadá, con escasa producción en Estados Unidos. “Al tratarse de marcas de gran consumo, es más fácil sustituirlas por otras de producción local”, manifiesta Piliego.
En el caso del fabricante de automóviles deportivos, Porsche, este produce casi todos sus vehículos en Alemania para ser exportados a Estados Unidos. El estudio de Scope prevé que los aranceles “recorten los márgenes de Porsche” puesto que los consumidores podrían optar por marcas rivales “si el aumento de los aranceles se traslada a los clientes”.
Al mismo tiempo, la competencia en el mercado europeo, más abierto, podría intensificarse si los fabricantes de equipos originales asiáticos buscan un mayor crecimiento en la región, dadas las mayores barreras arancelarias en Estados Unidos.
Algunos fabricantes con instalaciones en Estados Unidos podrían desplazar los costes arancelarios a sus clientes, pronostica Scope. “Los coches serán, sin duda, más caros, ya que los fabricantes intentarán repercutir a los consumidores estos costes más elevados en la medida de lo posible. No obstante, para algunos de ellos sus márgenes simplemente se reducirán”, estima el analista Eugenio Piliego.

Sin embargo, las marcas de lujo estarán menos expuestas, ya que sus clientes son menos sensibles a las subidas de precios.
Por último, los fabricantes europeos podrían utilizar los aranceles como incentivo a “invertir en fábricas allí y paliar los costes logísticos, mejorar el posicionamiento de la marca e incluso recibir incentivos del gobierno estadounidense”, concluye el estudio como posibles vías para evitar males mayores en los fabricantes europeos.