Tecnología
Trucos sencillos para limpiar de forma correcta la freidora de aire para evitar daños
La acumulación de grasa, residuos de alimentos y la humedad en algunas zonas, pueden provocar que este aparato tenga malos olores.

Desde hace un buen tiempo, la freidora de aire se ha convertido en uno de los electrodomésticos favoritos de las familias, debido a su funcionalidad y a la capacidad para poder cocinar de manera más saludable, ya que no requiere del uso de una gran cantidad de aceite.
No obstante, las personas suelen subestimar el impacto de una buena limpieza que puede tener sobre el funcionamiento y la durabilidad de este electrodoméstico.

La acumulación de grasa, residuos de alimentos y la humedad en algunas zonas, pueden provocar que este aparato tenga malos olores, incluso, pueden provocar un fallo en el electrodoméstico, obligando a cambiarlo antes de lo previsto.
De acuerdo a la Organización de Consumidores y Usuarios de España (OCU), hay ciertas recomendaciones y trucos sencillos para limpiar estas freidoras de aire de forma segura y eficaz. Lo primero que se debe hacer después de usarla es desenchufarla, esperar a que se enfríe por completo y evitar que el agua tenga contacto con las zonas eléctricas. Estas son algunas de las medidas que se deben seguir a cabalidad para extender la vida útil del electrodoméstico.
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La OCU indicó el paso más importante antes de comenzar una limpieza profunda de este electrodoméstico es desenchufarlo de la red eléctrica para evitar posibles descargas eléctricas durante el proceso de limpieza.
Por otra parte, dejar la freidora de aire conectada mientras se limpia puede provocar fallos internos, ya que puede entrar humedad al interior del aparato. Además, se evita el riesgo de cortocircuitos.
De acuerdo a lo indicado por la OCU, el proceso de la limpieza de la freidora de aire inicia con la extracción de todas las partes desmontables. Para ese paso, es primordial consultar con el manual de instrucciones, para saber con exactitud cuáles son las piezas que se pueden desmontar.
Acto seguido, se debe limpiar con una esponja o un paño húmedo con agua caliente. Si la grasa persiste, se puede utilizar disolución de agua con bicarbonato de sodio, dejando actuar por unos 15 minutos antes de enjuagar.

El interior de la freidora de aire se debe limpiar con un paño escurrido. Si persisten los malos olores o residuos de grasa, se puede repetir este proceso con agua y jabón.
Finalmente, se deben secar todas las partes antes de montarlas de nuevo en el electrodoméstico.