Denuncia
La UNP contrató a dedo a una organización indígena para adquirir cientos de mulas y miles de bastones de mando “rezados”; este fue el millonario costo
Desde la entidad, que se encarga de la protección de personas amenazadas en el país, se le entregó a dedo un contrato por más de 2.700 millones de pesos a una organización indígena para que elaboren bastones de mando y se compren unas mulas rezadas.


El director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Augusto Rodríguez, firmó el pasado 22 de agosto la Resolución 1743 de 2025, con la que aprobó que se compren 4.833 bastones de mando y 123 “mulas aperadas” –el equipo necesario para montarla o trabajar con ella– y rezadas para comunidades indígenas del país. El valor del contrato, que se hizo de forma directa con la Organización Wiwa Yugumaiun Bunkuanarrua Tayrona (OWYBT), fue por 2.733.329.544 pesos.
El contrato fue encontrado por el veedor ciudadano Jairo Ladino y conocido en exclusiva por SEMANA. Lo que llama poderosamente la atención no es solo la compra de los objetos, sino que se haga en tiempos en que la UNP ha argumentado falta de recursos para proteger a los precandidatos presidenciales o a personas amenazadas en el país. Igualmente, sucede cuando fue asesinado Miguel Uribe Turbay y se registró el atentado contra el representante Julio César Triana.

Precisamente, uno de los hechos que más genera dudas en este contrato es que fue el mismo Comité de Evaluación de Riesgo y Recomendación de Medidas (Cerrem), que evalúa el riesgo de los protegidos, el que le “recomendó al director general de la UNP la adopción de medidas de protección colectivas” de los indígenas.
En los documentos encontrados por Ladino se detalla el valor que cobró la organización indígena. Cada bastón cuesta 351.368 pesos, para un total de 1.698.161.544 pesos por los 4.833 bastones, mientras que cada mula vale 8.416.000 pesos, lo que representa que las 123 tienen un costo de 1.035.168.000 pesos.
Asimismo, los materiales para los bastones son madera dindinu y madera de chonta “inmunizada con los procedimientos tradicionales de cada pueblo con cintas de las diferentes comunidades”, dice la propuesta económica de la organización que fue aprobada. Además, a cada bastón se le realiza una “armonización” con plantas medicinales de acuerdo con las costumbres ancestrales, lo que le da el “poder” a los bastones de mando, que se entregan por parte de esa organización totalmente terminados.
En el caso de las mulas no se especifica su genética o procedencia, lo que según expertos puede variar su valor. Solo se menciona que serán escogidas por las mismas comunidades y “se entregarán en buenas condiciones de salud, aperadas y armonizadas”, de acuerdo con las costumbres y rituales que se harán con plantas medicinales, dependiendo del arraigo de cada uno de los resguardos.

Entre los argumentos que presenta la UNP para hacer esta compra se detalla que se busca mejorar la respuesta inmediata ante la presencia de un conflicto o eventualidades que se puedan presentar en los territorios de estas comunidades, así como posibilitar el traslado de los miembros de la asociación de manera segura a las zonas de incidencia para que puedan desarrollar sus actividades.
De otro lado, se busca fortalecer los sistemas de seguridad y protección de estas comunidades y las labores sociales que desempeñan en los territorios “que permitan generar seguridad y autodeterminación como comunidades indígenas”, justificó la UNP, además de “fortalecer los procesos de resistencia, autonomía y pervivencia en los territorios colectivos, posibilitando el ejercicio de control territorial”.

Estos elementos serían entregados a asociaciones y resguardos de los departamentos de Santander, Cesar, Cauca, Norte de Santander, Meta, Putumayo, Nariño, Caquetá, Chocó, Tolima, Valle del Cauca, Huila, Antioquia, Bolívar y La Guajira.
Durante el gobierno de Gustavo Petro se han celebrado contratos similares en varias ocasiones. En 2022 se realizaron dos: uno para adquirir seis mulas y 750 bastones, y otro para 45 mulas y 1.805 bastones.
En 2023 se adquirieron cuatro mulas y 1.227 bastones. En 2024, 96 mulas y 1.810 bastones. Y en 2025, los 123 bastones y las 4.833 mulas. SEMANA consultó a la UNP, y la entidad señaló que no tiene una respuesta porque parte de esta información tendría reserva, al tratarse del programa Ruta Colectiva, con el que se protege a las comunidades en situación de riesgo extraordinario.