Política
Congresistas reaccionan a inquietantes mensajes que aparecieron en espejos del capitolio: “No más acosadores”
Hay preocupación en el Congreso de la República por los mensajes que aparecieron en los baños del capitolio este 2 de abril.

Hoy no fue una mañana común en el Congreso de Colombia. Las mujeres que entraron a los baños del capitolio se encontraron una inusual escena: en los espejos aparecieron angustiantes mensajes relacionados con las denuncias de acoso al interior del legislativo.
Con tinta rosada y en diferentes puntos del edificio, las personas escribieron: “Aquí a los acosadores les renuevan el contrato”, “los que protegen a mi jefe me acosan a mí” y “rompimos el silencio y nada pasó”, acompañados del #DenunciaInsegura.
La representante Alexandra Vásquez manifestó que el Congreso debe ser un ejemplo para el país y no un refugio para los agresores: “No más acosadores en el Congreso. Los congresistas y las mujeres de nuestro equipo no deberíamos tener que compartir espacios con ellos”.
La senadora María José Pizarro, quien diseñó los mecanismos para tramitar las denuncias que hoy reprochan las manifestantes detrás de estos mensajes, reconoció que no se han desarrollado e instó a la mesa directiva a cumplirlos para proteger a los empleados.

“Hay que decirlo. El Congreso se rehúsa a enfrentar y acabar con el acoso y abuso sexual y sigue siendo un espacio inseguro para las mujeres. Los mecanismos que dejamos instalados no han sido desarrollados”, afirmó Pizarro en su cuenta de X.
Ella indicó que no hay acciones concretas y suficientes de prevención y sensibilización; tampoco se ha contratado a un equipo especializado para atender los casos reportados; y no hay mayores avances con los procesos denunciados en su momento.
También habló la representante Catherine Juvinao: “¿Hasta cuándo se atornillará a acosadores sexuales en el Congreso? Esta denuncia es frecuente al punto de que las víctimas se cansan de que no pase nada. Solicito respetuosamente a los presidentes Efraín Cepeda y Jaime Raúl Salamanca tomar acciones y llegar al fondo de estos hechos”.
Una de las mujeres que denuncia hechos en el Congreso indicó que la ruta de atención que se diseñó “se quedó en el papel”. “Desde que denuncié en diciembre de 2024, solo recibí una llamada y un correo sin indicaciones claras, y no he tenido ningún acompañamiento psicológico”.

En un comunicado, otras mujeres comentaron que el “Congreso sigue siendo un espacio profundamente patriarcal y que las estructuras de poder continúan protegiendo a los agresores. Aunque existen discursos feministas por parte de los y las parlamentarias, así como un protocolo en papel, la evidencia es contundente: no hay garantías y la impunidad persiste por la falta de voluntad política”.