OPINIÓN

Redacción Semana

Una encuesta y a votar la consulta

De la Espriella no quiere que voten porque no quiere rival, pero si Cepeda llega al poder, él va a ser el gran responsable de este desastre.
28 de febrero de 2026, 6:06 a. m.

Los hechos son los hechos. Podemos tratar de engañarnos o engañar a los demás, pero la verdad es que la última encuesta de Invamer Gallup deja claras muchas cosas que tenemos que analizar para tomar decisiones sobre el futuro de Colombia.

La primera conclusión es que Abelardo de la Espriella parece haber llegado a su techo. Sin duda fue un fenómeno y tiene fuerza, un 18 por ciento no es cualquier cosa, pero la verdad es que no atrae a nadie de centro ni de centroderecha y eso le causa este freno. Su campaña ha sido casi que monotemática y eso le dio ese primer impulso que lo ha llevado hasta aquí.

La segunda es que pierde de manera abrumadora en una segunda vuelta con Iván Cepeda. La razón es la misma que en la primera conclusión y se reafirma cuando quedan solo dos candidatos. Cepeda, la verdad, está haciendo una campaña tranquila y de atracción a ese centro que necesita para ser electo. La verdad, le está funcionando y la principal razón es que al otro lado Abelardo llena de temor a mucha gente.

Es más, muchas personas y líderes de opinión, en especial periodistas de izquierda y hasta de centro, están haciendo un esfuerzo muy grande, y por ahora exitoso, para volver a De la Espriella un peligro para la democracia, y olvidan de manera absurda que el verdadero peligro es Cepeda. A muchos de ellos, incluyendo a mi sobrino Diego Santos, les digo con toda claridad: nos estamos pegando un tiro y vamos a llevar a Colombia al abismo. Pedirles algo de responsabilidad o equilibrio a algunos como María Ximena Duzán, Daniel Coronell o Ana María Bejarano, para solo mencionar a algunos, es inútil, pues su obsesión política, o sus odios personales, no les permiten ver que la llegada de Cepeda al poder es el fin de la democracia. Esa centroizquierda, tan incrustada en los medios de opinión tradicionales, es aliada de Cepeda y tenemos que tener claro que lo van a preferir siempre a una opción que huela en algo a Álvaro Uribe Vélez.

La tercera conclusión es que, obviamente, los seguidores de De la Espriella no quieren votar la consulta porque no pueden tener a Paloma Valencia como una alternativa. La razón por la cual el Partido Liberal y el Partido Conservador piden no votar la consulta no la entiendo, pues igualmente genera ese riesgo y ese peligro que representa que a la segunda vuelta lleguen Cepeda y De la Espriella con el resultado que ya sabemos y que es muy difícil de cambiar. Si el votante de De la Espriella vota la consulta, es posible que Paloma pueda llegar a los 5 o 6 millones de votos, y eso la convierte sin duda en la gran rival de Cepeda.

Esta encuesta demuestra que las elecciones del próximo domingo son fundamentales y que se necesita movilizar ese voto de Abelardo de la Espriella, de los conservadores y de los liberales que son conscientes del riesgo de una presidencia de Iván Cepeda, a votar por Paloma Valencia. Obviamente, De la Espriella no quiere que voten porque no quiere rival, pero si Cepeda llega al poder, él va a ser el gran responsable de este desastre. Sería muy importante que De la Espriella hiciera un gran pronunciamiento esta semana para que sus seguidores votaran por Paloma y así tener dos candidatos de derecha fuertes para las elecciones de mayo. Soñar no cuesta nada y pedirle a un patriota que sea patriota y a un demócrata que sea demócrata no sobra en estos momentos de riesgo para la democracia.

La cuarta conclusión es que necesitamos votar masivamente por Paloma Valencia en esta consulta, pues si logra entre 3 y 4 millones de votos, a los que tendríamos que sumar los de todos los que están en La Gran Consulta, se convierte ya en un gran rival para Cepeda, pues es absolutamente claro que todos los votos de De la Espriella en la segunda vuelta se irían con ella. Claro que ella también tiene que mandar las señales claras y dejar de lado su propuesta de tener a Álvaro Uribe como vicepresidente. Esos votos ya los tiene, pero esa propuesta sí le resta votos que va a necesitar en ese centro que hoy va a definir quién es el próximo presidente de la república. Ese centro quiere seguridad, ese centro quiere salud y ese centro quiere tranquilidad. Lo triste y lo difícil del momento es que quien más tranquilidad les da, increíblemente, es Cepeda, cohonestado, obviamente, por esos líderes de opinión que antes mencioné y a los que solo les importa su odio a Uribe.

Paloma Valencia es una mujer con criterios claros, con una ideología de centroderecha clara, con un accionar político en el que no excluye y con un discurso fuerte en los temas que más les importan a los colombianos. Mi voto, este domingo que viene, es por ella y por una razón: porque creo que es la única que puede derrotar a Iván Cepeda en las elecciones de junio, pues sabemos que va a haber segunda vuelta.

¿Eres conservador? ¿Eres liberal? ¿Te gusta Abelardo de la Espriella? Vota la consulta, haz sentir tu rabia, tu indignación y tu miedo. Es el momento de expresarlo. No te quedes en la casa, eso solo les sirve a Iván Cepeda y Gustavo Petro. Ellos, felices de que no vayas a votar. No les hagas el juego. Mi voto está claro, no desperdicies el tuyo.