OPINIÓN

Alberto Donadio

No desear la mujer del prójimo en vano

Las transiciones ni siquiera se iniciaron en este mandato. Lo que hemos visto son improvisaciones y robazones.
21 de febrero de 2026, 6:47 a. m.

En época electoral consulto mi tesauro de aforismos polacos. Lo hago con fines higiénicos. Cuando leo que el candidato Iván Cepeda afirma sin ruborizarse que Gustavo Petro ha sido “un presidente digno”, me remito al aforismo, proverbio, adagio o máxima de Stanislaw Jerzy Lec: “Piense antes de pensar”.

Cuando leo que el candidato Roy Barreras proclama que “hay una mayoría enorme, el 48 por ciento del pueblo, gente humilde, popular, que quiere a Petro. Quien quiera gobernar con justicia social tiene que honrar ese reclamo popular”, y cuando Roy Barreras señala al mismo tiempo, sin ruborizarse, que lo que no le gusta de Petro es “el exceso de ingenuidad, por decir lo menos, en la paz total. Abrió 20 mesas de diálogo al tiempo con un cese al fuego que no lo cumplió nadie y que permitió que crecieran unos ejércitos mafiosos que han abusado y que siguen matando, extorsionando, ametrallando de manera cruel, como vemos todos los días”, me remito al aforismo de Julian Tuwim: “Nie pozadaj zony blizniego swego nadaremno”, es decir, “No desear la mujer del prójimo en vano”. La agudeza permite amortiguar las majaderías y las sandeces que por estas calendas reciben despliegue y lo agreden a uno involuntariamente.

El Roy Barreras que hoy quiere “darles la oportunidad a los otros 9.500.000 colombianos que votaron por Petro hace cuatro años y que todavía no han tenido la oportunidad de ir a las urnas” es el mismo Roy Barreras que hace cuatro años en una entrevista fue espetando, como cualquier culebrero que habla de todo y de nada: “Quiero escribir y, como Saramago, hacer algo más importante que ser presidente: ganar un Nobel de Literatura”. Decía Zbigniew Jerzyna: “La fe mueve montañas. ¿Pero adónde?”.

Los dos candidatos que figuran primeros en las encuestas no son colombianos eminentes. Si hoy experimentan una figuración, ello se debe a que, pese al descrédito del Gobierno, no surgió un personaje capaz de aglutinar el descontento y convertirlo en un propósito nacional con apoyo de más de la mitad de la población. Los votos que dicen tener Cepeda y el exabogado del delincuente internacional Álex Saab corresponden a la necesidad que muchos sienten de votar por alguien que no represente a la derecha o a la izquierda, es decir, al voto en contra del otro, pero no significan una convicción fundada en sus méritos o en sus capacidades. Ninguno de los dos se acerca al 40 por ciento en las encuestas. Decía Krzysztof Metrak: “La inteligencia es curable cuando se detecta a tiempo”.

Si alguien ha fracasado en sus pronósticos es Roy Barreras. Faltando un mes para la iniciación del actual gobierno, afirmó: “Ganó la izquierda democrática y me parece positivo que el presidente Petro esté mandando mensajes de estabilidad, de equilibrio y de moderación, si se quiere, a la otra Colombia que no votó con nosotros”. Pronosticó una larga duración para la era Petro: “Yo espero que dure 12 años, porque las transiciones toman tiempo. La energética, la del fracaso de la guerra contra las drogas por una posición de derecha que ha sometido a Colombia a la maldición del narcotráfico y que ha fracasado, esa transición hacia la regulación del mercado y la legalización global de las drogas no se hace en cuatro años. La reforma rural integral, tampoco”. Añadió: “Eso quiere decir que nosotros esperamos que a Petro, cuando termine en cuatro años, le vaya tan bien que el pueblo colombiano le dé continuidad a este frente amplio con otro candidato o candidata”. Las transiciones ni siquiera se iniciaron en este mandato. Lo que hemos visto son improvisaciones y robazones. La aspiración actual de Roy Barreras es tan quimérica como su aspiración al Nobel de Literatura.

Gracias, Stanislaw Jerzy Lec: “La imparcialidad no es neutralidad. Es parcialidad por la justicia”. Gracias, Lec: “La percusión gana cualquier discusión”. Gracias, Lec: “Cuando las razones son débiles, las actitudes se endurecen”. Gracias, Maria Konopnicka: “Cada felicidad es el umbral para la infelicidad”. Gracias, Jan Kott: “Las fechas son las uvas pasas de la historia”. Gracias, Kornel Makuszynski: “Una sonrisa es medio beso”. Gracias, Wojciech Mlynarski: “La ironía es la prima de la impotencia”. Gracias, Wladyslaw Stanislaw Reymont: “La vida no nos concede lo que deseamos, sino lo que nos tiene guardado”. Gracias, Magdalena Samozwaniec: “A veces las palabras son los chismes de nuestros pensamientos”. Gracias, Julian Tuwim: “La vida es una sentencia a muerte de por vida”. Gracias, Julian Tuwim: “Corpus delicti, un cuerpo delicioso”.