OPINIÓN

Alejandro De Bedout Arango

Creemos, la nueva derecha colombiana

Hoy este movimiento de ciudadanos es imparable; es la nueva derecha colombiana, más fresca y conectada con la gente.
5 de marzo de 2026, 10:00 a. m.

A pocos días de que Colombia acuda a las urnas, ha resurgido ese viejo y desgastado fantasma de la política tradicional: la falacia del “voto útil”. Dicen que no se va a alcanzar el umbral, poniendo en entredicho que CREEMOS lo logrará… ¿Será que tienen miedo de perder su espacio político frente a un grupo que se está conectando con sus electores y generando una esperanza que ellos ya no proyectan? Dicen las maquinarias políticas marchitas —esas que permitieron que el país se nos escapara entre los dedos— que votar por la lista de CREEMOS es “botar el voto”. Nada más alejado de la realidad; lo verdaderamente peligroso es seguir confiando en las estructuras tradicionales que nos prometieron orden, pero solo nos entregaron incertidumbre.

Botar el voto es dárselo a los mismos partidos tradicionales que se acomodaron durante décadas y hoy tienen varios candidatos inmersos en escándalos de corrupción y clientelismo. En cambio, votar por la lista de CREEMOS es una apuesta por la renovación política, por un equipo fresco, sin mañas ni ataduras. Un ejemplo claro de esto es Juliana Gutiérrez —quien encabeza la lista al Senado—, una mujer que encarna los principios y valores de la familia, una persona preparada académicamente y con una trayectoria social de más de 10 años, que además es empática, echada para adelante, líder y empoderada.

Votar por Creemos es asegurar la consolidación de la personería jurídica para un partido de ciudadanos comunes y corrientes, como usted que lee esta columna, y no de caciques. Es el voto que garantiza que el próximo Congreso no sea un mercado de favores, sino un bloque de contención contra la corrupción y se convierta en un motor para el desarrollo de todas las regiones.

¿Qué otro partido ha logrado lo que Creemos consolidó recientemente? Se pasó de obtener la personería jurídica en marzo de 2023 a ser la bancada más grande del Concejo de Medellín en 2024, además de contar con cinco diputados en la Asamblea de Antioquia. Este movimiento ciudadano logró movilizar a la gran mayoría de votantes activos, consolidando un modelo de gestión que hoy es referente nacional.

En 2023, el partido entregó más de 2.100 avales, logrando siete gobernadores, 43 alcaldías y 150 corporados; incluso en las elecciones del Consejo Distrital de Juventud (CDJ) logró 23 representantes en toda Colombia. Las cifras son contundentes: se obtuvieron más de dos millones de votos en todo el país para el partido y, solo en Medellín, se vivió un fenómeno democrático sin precedentes que validó el liderazgo de Federico Gutiérrez como el referente de este modelo.

Con una aprobación superior al 70 %, hoy la visión de CREEMOS es el faro de esperanza para el resto del país y es por eso que votar por este movimiento es apostar por una fórmula que ya funciona. No es un experimento, es una realidad que validó su participación en el Congreso con 872.346 firmas, superando con creces lo requerido por la ley.

La vanguardia de la decencia y el rigor:

Creemos es, sobre todo, experiencia en el servicio público, el respeto por el ciudadano y la defensa de la institucionalidad que tanto reclamaba el país. Mientras otros guardaron silencio ante lo que estaba pasando en Medellín, desde este proyecto político se actuó y se habló con la verdad. A la fecha se han documentado y presentado más de 650 hallazgos de posibles actos de corrupción de la administración de Daniel Quintero, casos que hoy están bajo la lupa de los entes de control y la justicia, con más de 55 imputados, incluyendo al líder de la banda. Pero no solo eso: desde la Comisión de Investigación y Acusación se está liderando el proceso más avanzado contra Gustavo Petro por el escándalo del “Tarimazo”.

Hoy el panorama se complementa con una alianza que ha cambiado las reglas del juego; la unión entre Creemos y Abelardo de la Espriella es el portaaviones que llevará al “Tigre” a la Casa de Nariño. Abelardo representa la “extrema coherencia” que el momento histórico demanda. Pero un presidente necesita un ejército legislativo que no lo traicione, y es por eso que votar por CREEMOS es darle a esa visión de país las herramientas para una transformación profunda.

Creemos en un gobierno austero, transparente, que conciba a la familia como la base de todo. Creemos en la cultura del “SÍ” y en proteger a quienes trabajan para sacar adelante a sus hogares. Hoy les digo a todos los colombianos que no se dejen intimidar por el ruido de los que temen perder su hegemonía política.

¡Este 8 de marzo, el voto por Creemos es el voto de la valentía! Siéntase orgulloso de votar por las listas al Congreso del movimiento que recuperó la confianza de Medellín, que representa los postulados y la visión de país de líderes como Federico Gutiérrez, quien le ha plantado cara a Gustavo Petro. El país debe respaldar a Fico votando por su lista al Senado. Él ha sido el vocero de miles de colombianos que nos oponemos a la manera en que se está gobernando el país, pues no le ha temblado la voz para frenar a Petro en todas sus actuaciones descaradas.

Tengan la certeza de que, entre todos, Creemos superará el umbral y dará una sorpresa política que ningún gurú o chamán ve venir. Hoy este movimiento de ciudadanos es imparable, es la nueva derecha colombiana, más fresca y conectada con la gente. Con su voto consciente, será posible llevar este modelo de resultados a otro nivel desde las regiones.

Hoy lo invito a usted, lector, a que no coma cuento, a que no le dé miedo y a que vote con orgullo y a conciencia por Creemos, el equipo de la gente.