Entrevista

“Me sentí en un consejo de guerra”: Sara Morales, fundadora de la corporación Rosa Blanca, tras amenaza de la senadora Sandra Ramírez

SEMANA conoció la historia detrás de la intimidación que la senadora Sandra Ramírez, del partido Comunes, habría hecho contra Sara Morales, fundadora de Rosa Blanca, la corporación que denuncia abusos contra menores en las extintas Farc.

5 de abril de 2025, 7:15 a. m.
ED 2230
Sara Morales, miembro de la Corporación Rosa Blanca, asegura que siente temor por lo que considera amenazas de Sandra Ramírez, la senadora ex-Farc. | Foto: SEMANA

SEMANA: La senadora Sandra Ramírez ha sido denunciada como responsable de abusos sexuales a menores de edad y abortos en las Farc. Usted también fue víctima de esos vejámenes. ¿Qué opina de que los exintegrantes de las Farc salgan a decir que eso es mentira?

Sara Morales: Me gustaría tener el reglamento de las Farc en las manos para enseñarles las normas internas, las cuales decían que una mujer en embarazo era un desprestigio para la organización. Mujeres que ellos mismos embarazaban y las obligaban a abortar a sus propios hijos. Ellos tenían esa costumbre como comandantes. Cuando llegaban guerrilleros nuevos, a las niñas las miraban, decían quién se iba con quién, se casaban o tenían sus relaciones, las volvían sus mujeres; pero si les gustaba otra, la mandaban para otro lado, para poderse acostar con la nueva. Denunciamos también comportamientos homosexuales entre esos comandantes de las Farc. La mayoría de los que engrosamos las filas fuimos niños reclutados de manera forzosa; nos violentaron los derechos desde el día uno.

SEMANA: Cuéntenos su historia, el terror que tuvo que vivir…

S.M.: En mi caso, cinco días después de ser reclutada, sufrí la primera violación sexual. El bloque donde yo estaba lo dirigía Pastor Alape y denuncié la violencia que venía viviendo por parte de uno de los comandantes. Fui burla de toda la guerrillerada. Después de haber pasado eso, en la clausura me pusieron a bailar con la persona que me violentaba sexualmente.

SEMANA conoció la amenaza de Sandra Ramírez contra la fundadora de la corporación Rosa Blanca

SEMANA: ¿Cómo fue su reclutamiento por parte de las Farc?

S.M.: Era una niña de Barrancabermeja. Fui reclutada a los 11 años a la vuelta de mi casa, mientras compraba un desayuno para mi colegio. Al día siguiente, en la madrugada, nos llevaron a la orilla del río Magdalena, nos llevaron río arriba, hasta que entramos a la ribera de Cimitarra, una zona donde ellos siempre han mantenido campamentos. Pastor Alape, el comandante que nos recibió, nos dio la bienvenida. Yo soy una mujer que, desde que llegué siendo niña, he tenido ese espíritu de no dejarme dominar. Cuando nos dieron la bienvenida, lo primero que dije fue: ¿quién le dijo que yo quería ser guerrillera? De ahí nos llevaron a un campamento donde trasladaron a las personas nuevas para los entrenamientos. Hay maltrato y matan a los niños porque se quieren ir para la casa, porque se desmoralizan, porque se vuelan del campamento. Estamos hablando de niños de edades de 11, 12 o 13 años.

SEMANA: Hay un capítulo muy doloroso del cual debemos preguntarle: los abusos sexuales. ¿Qué fue lo que vivió?

S.M.: Sufrí violencia sexual y física por parte de los comandantes. Quedé embarazada producto de esa violencia, pude tener a mis hijos. Inicialmente, me permitieron tener a mi hija. Luego nació mi segundo hijo y empecé a sentirme humana por tenerlos, porque allá uno pierde hasta el amor propio. Se vuelve una máquina, que está a disposición de lo que ellos ordenen, porque si no es tu vida la que corre riesgo. Fueron 11 años de tortura.

 Sara Morales, miembro de la Corporación Rosa Blanca, asegura que siente temor por lo que considera amenazas de Sandra Ramírez, la senadora ex-Farc.
Sara Morales, miembro de la Corporación Rosa Blanca. | Foto: juan carlos sierra-semana

SEMANA: Afirma que fue amenazada de muerte por la senadora Sandra Ramírez. ¿Por qué el 18 de noviembre de 2024 es importante para entender la historia?

S.M.: Ese día instauré una denuncia por prevaricato activo contra el señor Giovanni Álvarez, director de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP, porque he visto cómo se me han vulnerado mis derechos de víctima y los problemas que tengo con mi seguridad. He puesto denuncias ante la Fiscalía por las amenazas que he recibido por el trabajo que vengo desarrollando en la Corporación Rosa Blanca. Ordenaron un estudio de seguridad, en el que la UIA no encontró nexos causales para que a mí se me brindara una medida de protección.

SEMANA: ¿Qué estaba denunciando en la época en que aparecieron esas amenazas?

S.M.: Estábamos en la apertura del macrocaso de reclutamiento y uso de menores durante el conflicto armado, en la JEP, en 2023. Empezamos a hacer el trabajo de difusión en diferentes territorios, a convocar a las víctimas, a las organizaciones de víctimas aliadas a nuestra corporación bajo las instrucciones de la Jurisdicción. Debido a eso, y a que salí por los medios de comunicación invitando a denunciar los abusos de las Farc, empezaron automáticamente las amenazas en mi contra.

La Federación de Víctimas de las Farc (Fevcol) pidió a la JEP que vincule a la senadora Sandra Ramírez como máxima responsable en el macrocaso de reclutamiento y uso de menores en el conflicto.
La Federación de Víctimas de las Farc (Fevcol) pidió a la JEP que vincule a la senadora Sandra Ramírez como máxima responsable en el macrocaso de reclutamiento y uso de menores en el conflicto. | Foto: guillermo torres-semana

SEMANA: ¿Por ese incumplimiento en las medidas de seguridad es que decide denunciar al director Álvarez?

S.M.: Sí. Lo denuncio porque me llegó el auto de determinación de hechos y conductas, en el que a los seis miembros del secretariado de las Farc se les pone como máximos responsables frente a estos delitos de reclutamiento. A los tres días, más o menos, recibí una resolución de la UIA en la que me dicen que me van a desmontar las medidas de seguridad, en este caso la reubicación.

SEMANA: ¿Ahí es cuando entra en escena la senadora Sandra Ramírez?

S.M.: Estaba en ese trabajo de difusión como Corporación Rosa Blanca y un congresista me propuso hacer un pódcast en el que íbamos a hablar del trabajo de la corporación y relatar un poco de mi historia personal, de lo que viví en las filas de las Farc durante 11 años. En ese momento iba entrando la senadora Sandra con su esquema de seguridad y, cuando me vio, decidió instrumentalizarme al llamarme por mi alias. En ningún momento me saludó como Sara. Me dijo: “Hola, Selena”. Me devolvió al capítulo en el cual yo era una subalterna de ellos. Ella se paró ahí, el esquema de seguridad la rodeó, se devolvió y me dijo: “Por ahí me di cuenta que (sic) demandaste a Giovanni, eso está bien”. Yo le dije: “Pues, senadora, dentro de mis derechos como víctima, creo que puedo denunciar cuando los siento vulnerados”. Se devolvió, me dio un beso en la mejilla y me dijo: “Sí, porque ahora más que nunca vas a necesitar el esquema de seguridad”. Eso para mí fue brutal. Milité 11 años en las Farc, sé cómo amenazan, no necesitan insultar, y más ellos, que tenían jerarquía. Estamos hablando de la esposa de Manuel Marulanda Vélez, comandante de las Farc.

Sara Morales fue reclutada a los 11 años por las Farc y, a los pocos días, fue abusada.

SEMANA: Luego de ese choque emocional, ¿qué pasó?

S.M.: Llamé a uno de mis compañeros de la corporación que tiene esquema de seguridad y le dije: “Necesito que usted venga por mí, no me siento capacitada para salir de aquí sola”. Sentí mucho miedo, las palabras que me dijo, su posición, el rostro que ella tenía en ese momento, cómo me lo dijo. Me devolví al momento en que me detenían para hacerme consejo de guerra. Era la misma posición que tenían los mandos cuando te humillaban, te amarraban del cuello y de los brazos a un palo y te tenían ahí tres guardias.

SEMANA: ¿Hoy cómo es ese escenario de denunciar amenazas de una de las cabezas más representativas del ahora partido Comunes?

S.M.: Es ratificar que ellos nunca han dejado de ser. El hecho de que ellos estén en el Senado, que tengan un cargo político, que anden con esquemas de seguridad y se puedan movilizar libremente, no quiere decir que hayan dejado de ser. Siempre he dicho que dentro de las estrategias de las Farc estaba ese plan de hacer el tema político, militar y propagandístico, y lo están cumpliendo.

SEMANA: En medio de ese terror por el capítulo con la senadora Sandra Ramírez, ¿decidió poner en conocimiento estos hechos ante las autoridades?

S.M.: Lo que dicen los analistas de la UIA es que para que esto quede en firme, debo denunciar ante la Fiscalía. Esto fue en diciembre. El 2 de enero (de 2025) me dirigí con todo el miedo. Le pregunté 10.000 veces a nuestro representante legal: “Doctor, ¿tengo que hacerlo?”. Me dijo: “Tenemos que hacerlo, porque es necesario que se sepa”. Se puso la denuncia y cuando nos dimos cuenta, en febrero, la Corte Suprema fue la que tomó esta denuncia, porque la senadora tiene fuero. El 25 de marzo me citaron para ampliación de denuncia y puse en conocimiento otros aspectos que pasaron los días 3, 7 y 10 de febrero.

Sara Morales habría sido víctima de seguimientos un mes después de que denunció a Sandra Ramírez.

SEMANA: Después de que denunció a la senadora Ramírez, ¿empezó a sentir que la siguen?

S.M.: Nosotros fuimos personas totalmente entrenadas y capacitadas para detectar cuando alguien nos está siguiendo. Aparte, cuando tuve las medidas de seguridad de la UNP, también nos instruyeron de cuándo a uno lo están siguiendo, hacer ciertas maniobras para detectar si es así. Entre el 3 y el 5 de febrero hubo una motocicleta de alto cilindraje con dos personas que estuvieron haciéndome seguimiento donde yo trabajaba. Salí, hice como si me fuera a ir y ellos siguieron en la moto lento, pero cuando me regresé, de una vez frenaron. Entonces sí, son ciertas, digamos, jugaditas que nos enseñan y nos hacen ver cuando alguien nos está siguiendo.

SEMANA: ¿Qué opina de las denuncias de la senadora Sandra Ramírez sobre una estigmatización contra ella, justo cuando usted también la denunció?

S.M.: Creo que, dentro de mi derecho y en la vulneración que ella hizo, tenía que denunciarlo. Nosotros no tenemos ninguna alianza política con ningún partido. El hecho de que yo haya estado en el Senado, invitada a un pódcast, para contar mi historia, para dar visibilidad a lo que está pasando, no quiere decir que yo tenga afinidad política.

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