JUSTICIA
A alias Araña, el narco VIP protegido por el Gobierno, le pueden imponer hasta la cadena perpetua en Estados Unidos. ¿Será extraditado?
SEMANA revela la acusación de la Corte del Distrito Sur de California contra alias Giovanny Andrés Rojas, alias Araña. Se le acusa por financiar organizaciones dedicadas al terrorismo a través del narcotráfico.

Se complica la situación de Giovanni Andrés Rojas, más conocido con el alias de Araña, el jefe negociador de la banda criminal Comandos de la Frontera con el Gobierno de Gustavo Petro, en medio del proyecto de la llamada paz total.
Se trata del narco VIP que, como reveló SEMANA, pese a tener pedido de extradición, logró que la cúpula del Gobierno Petro se moviera para evitar su detención y hasta llevarlo a un hotel, con todas las comodidades, en lugar de recluirlo de inmediato en el búnker de la Fiscalía.
Araña habría utilizado la figura de “gestor de paz” que le otorgó el Gobierno para zafarse de las órdenes de captura que existían en su contra por múltiples delitos y así seguir delinquiendo mediante el tráfico de droga en el sur del país. SEMANA conoció en exclusiva un documento del Departamento de Justicia con el que es requerido por Estados Unidos. Allí se agrega un nuevo cargo al “gestor de paz” para que responda una vez sea extraditado.

Además de la “conspiración internacional para distribuir cocaína”, Araña, según señala la acusación avalada por el gran jurado federal, deberá responder por el grave delito de narcoterrorismo. Esto debido a que, con el negocio de las drogas, financió a organizaciones dedicadas al crimen organizado y actividades terroristas en Colombia y en Ecuador, principalmente.
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“Rojas, a sabiendas e intencionalmente, proporcionó cualquier objeto de valor pecuniario a personas y organizaciones que sabía que participaban en actividades terroristas”, señala el documento sobre este nuevo cargo.
En la acusación presentada ante la Corte del Distrito Sur de California se pone en evidencia la gravedad de las conductas que ejecutó alias Araña mientras posaba como negociador de la banda de la Coordinadora.
Igualmente, se pone sobre la mesa el gran valor de su detención para desmantelar las organizaciones dedicadas al narcotráfico de Suramérica.

Los cargos contra Araña son de una gravedad absoluta, “hecho por el cual se enfrenta a una condena mínima de diez años de prisión hasta la cadena perpetua en los Estados Unidos de ser hallado culpable”, según indica el documento.
En la investigación en su contra hubo un “trabajo multiinstitucional liderado por la Fuerza de Ataque de Tareas Antidrogas contra el Crimen Organizado (OCDETF, por sus siglas en inglés)”. “Este modelo de ubicación conjunta permite a agentes de diferentes agencias colaborar en operaciones multijurisdiccionales basadas en inteligencia para desmantelar a los narcotraficantes, lavadores de dinero, pandillas y organizaciones criminales transnacionales más importantes”, señala otro de los apartes de la acusación.
Giovanny Andrés Rojas, de 43 años de edad, se encuentra en el pabellón de extraditables de la cárcel La Picota, de Bogotá, esperando la decisión de la Corte Suprema frente a su extradición.

La captura de Araña, registrada el pasado 12 de febrero, ha dado para todo. El comisionado de paz, Otty Patiño, se encuentra en el ojo del huracán luego de que, como lo demuestran varios videos, intentara interponerse en el operativo en el que fue detenido el jefe negociador.
Patiño llegó hasta el auditorio de un reconocido hotel para intentar frenar el operativo que adelantaban ocho agentes del CTI, cumpliendo una circular roja emitida por Interpol.
El comisionado se comunicó con la fiscal general, Luz Adriana Camargo; con el director nacional del CTI, Andrés Fabián Ordóñez, y hasta habló con el ministro Armando Benedetti, quien logró que fuera recluido temporalmente en el Centro de Estudios de la Policía (Cespo).