Investigación
Así es la expansión criminal de El Mesa, una estructura que se subió al tarimazo de Petro en Medellín. Manejan negocios ilegales en Bogotá, Soacha y Cartagena
Así delinque la aterradora organización mafiosa El Mesa, que formó parte del ‘tarimazo’ con el presidente Gustavo Petro, en Medellín. Se ha expandido en Envigado, Bogotá, Soacha, Cartagena y el sur de Bolívar.

La reciente captura de Camilo Sierra Jaramillo, alias Gordo Sierra, no da mayores referencias entre los ciudadanos del común, pero para las autoridades que combaten el crimen organizado a nivel nacional fue un duro golpe contra la denominada Confederación Mafiosa que delinque entre Medellín, Bello y Envigado, en Antioquia; Soacha y Bogotá, en Cundinamarca, y se extendieron también hasta Cartagena, en Bolívar. Se trata de los mismos criminales que compartieron tarima con el presidente Gustavo Petro, luego de que les dieron una salida exprés de la cárcel para el acto político.
Gordo Sierra, según la Policía, era el coordinador de sicarios del temido grupo de crimen organizado conocido como El Mesa, una de las bandas más peligrosas de Medellín. Su presunto rol era el de viajar cada 25 días entre Bello y Bogotá con el propósito, de acuerdo con el expediente judicial, de buscar gatilleros a sueldo para que asesinaran a integrantes del Tren de Aragua en la capital del país.
“¿Recuerda usted la noticia de los embolsados en Bogotá? Se trataba de una disputa a muerte entre El Mesa y el Tren de Aragua por control territorial en la capital del país”, le dijo una fuente de inteligencia judicial a SEMANA. En la capital, esta organización se conoce como Los Paisas por su origen de Medellín.
La preocupación de las autoridades radica en la expansión que ha tenido El Mesa, no solamente en Bogotá, Soacha, Cartagena y el sur de Bolívar. La organización, que nació en los años 90, fruto de los reductos de sicariato de alias Don Berna, que se enfrentaron a sangre y fuego contra los hombres de Pablo Escobar, apoyados por el paramilitarismo, es una de las más poderosas en Antioquia. Sus presuntos cabecillas son Gustavo Alfonso Pérez, alias Montañero, y Jorge de Jesús Vallejo Alarcón, alias El Doctor, quienes compartieron tarima con Petro.

El modelo de negocio criminal de El Mesa no es diferente al de otras organizaciones de alto impacto en el país. Ofrecen servicios de sicariato, son dueños del negocio del microtráfico en zonas de Bogotá, Soacha y Cartagena, y cobran extorsiones (vacunas) a dueños del transporte ilegal conocidos como chiveros.
La tarifa de la extorsión es de 50.000 pesos diarios y se apropian de lotes desocupados para venderlos por fracciones a incautos ciudadanos. Su expansión desde Bello a Bogotá llegó a la localidad de Ciudad Bolívar, a barrios como Potosí, Caracolí, Arborizadora Alta y Jerusalén, donde tienen ollas dedicadas a la venta de bazuco, perico y marihuana. También están en la localidad de Suba, concentrados en La Gaitana.
En Soacha, a donde se extienden sus redes criminales, llegan a barrios como La Isla, el Oasis, Bella Vista y Cazucá. Allí los delegados de El Mesa controlan rutas de microtráfico y cobro de extorsiones. A quienes se atraviesen en su camino los eliminan, como ha ocurrido con reductos del Tren de Aragua, que ha intentado ocupar su territorio entrando en una guerra a muerte.
“El Mesa llega a los barrios, se acerca a las pandillas, les proponen trabajar en llave y después de un tiempo los convierte en su ejército; al que se oponga a sus intereses lo sacan del camino”, reveló un investigador judicial a SEMANA.

Según explicaron las fuentes, no se trata de una banda más que se dedica al microtráfico en el país. Es una de las organizaciones fundadoras de lo que se conoce en la actualidad como la Confederación de la Mafia o los Salsa Mexicanos. Allí están organizados El Mesa, estructuras de Cali, emisarios del Cartel de Jalisco Nueva Generación de México y la temida estructura conocida como La Heroica de Cartagena, alcanzando un poder criminal tan fuerte como el del Clan del Golfo, pero con estructuras más urbanas.
En Cartagena, la investigación contra El Mesa está orientada a desarticular su negocio VIP de venta de cocaína rosada conocida como tusi. Los investigadores encontraron que su línea exclusiva es conocida como tusi luxury, que se comercializa en fiestas privadas en las que para poder ingresar se pagan covers superiores a los 370.000 pesos, como lo han develado los grupos investigativos contra estructuras de crimen organizado de la Dijín y la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, a través de su componente de inteligencia e investigación criminal.

Tarimazo
Esta estructura de crimen organizado que tiene su origen en Bello, Antioquia, forma parte del 55 por ciento de la delincuencia organizada de Medellín. Y paradójicamente, aunque sus miembros están sentados en la misma mesa de negociación con el Gobierno, mantienen disputas territoriales con La Terraza, Los Pachelly, y Los Caicedo, entre otros grupos.
Sus miembros estuvieron el pasado 21 de junio en el polémico ‘tarimazo’ del presidente Gustavo Petro en La Alpujarra, en el centro de Medellín, donde el mandatario autorizó la presencia de temidos cabecillas de Antioquia.
En la Resolución 139 del 29 de mayo de 2025, autorizada por presidente Petro, es claro que “se reconoce a los voceros de las Estructuras Armadas Organizadas de Crimen de Alto Impacto de Medellín y el Valle de Aburrá en el marco del Espacio de Conversaciones Sociojurídicas de Construcción de Paz Urbana”. En este mismo documento aparecen los nombres de Gustavo Adolfo Pérez Peña y Jorge de Jesús Vallejo Alarcón.
Pérez Peña, alias El Montañero, es señalado por las autoridades como presunto cabecilla de El Mesa, y su segundo al mando sería Vallejo Alarcón, quienes ahora son parte de la Resolución 139, con la que fueron reconocidos como voceros ante el Gobierno nacional. Estos diálogos se establecieron luego de múltiples denuncias en contra del Ejecutivo por el llamado Pacto de La Picota, con el que, presuntamente, emisarios cercanos al entonces candidato Gustavo Petro, incluido su hermano Juan Fernando Petro, habrían asumido compromisos con criminales para conseguir su apoyo en las elecciones que lo llevaron a la Casa de Nariño.
Narcosocios
Fuentes judiciales aseguraron que El Mesa, además de sus socios en la confederación mafiosa, cuenta con otras alianzas de grueso calibre en el departamento de Antioquia, como las disidencias de las Farc del frente 36 de alias Calarcá, que estuvo detrás del atentado con un campo minado contra un helicóptero de la Policía en Amalfi, Antioquia, donde fueron asesinados 13 policías.

La relación entre las dos organizaciones criminales, indicaron las fuentes de la Policía, tiene que ver con el negocio del narcotráfico. Las disidencias de Calarcá suministrarían alcaloides a El Mesa para su comercialización a través de multimillonarios negocios de microtráfico en Medellí y las diferentes regiones del país a donde se han extendido con total impunidad en medio de las negociaciones y mesas de paz que han instalado con el Gobierno.
Los hombres de Calarcá se encontraban cuidando campos de hoja de coca en Amalfi, donde ocurrió el atentado contra la aeronave. Cultivos que, según las autoridades, servían como materia prima para la posterior comercialización de pasta de base de coca que llegaría a la estructura de Bello, hoy una de las posibles favorecidas con beneficios jurídicos a través de la cuestionada paz total.