Estados Unidos
Alarma en Miami-Dade: más de 13.000 estudiantes desaparecen de las aulas y el futuro escolar queda en riesgo
La drástica caída en la matrícula revela un problema demográfico y migratorio que pone en jaque al sistema educativo del sur de Florida.

El Distrito Escolar del Condado de Miami-Dade enfrenta un giro inesperado. Para el año escolar 2025-2026 se registraron 13.059 estudiantes menos, una caída del 4 % que supera ampliamente las proyecciones y pone al sistema educativo en una situación financiera crítica.
El superintendente José Dotres confirmó que el principal motivo no es que alumnos abandonen las escuelas públicas, sino que quienes no llega son los estudiantes nuevos, principalmente los inmigrantes que tradicionalmente llegaban a clase cada año.
Mientras en 2023 el distrito recibió cerca de 20.000 nuevos alumnos procedentes de países como Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, este año esa cifra apenas alcanzó los 1.847, lo cual representa una pérdida de más de 5.300 estudiantes solo por esa vía.

Este descenso no se limita a la inmigración. Dotres también atribuyó la baja matrícula a una disminución de la natalidad, que derivó en alrededor de 2.000 niños menos entrando al kindergarten, y al éxodo de familias desbordadas por el elevado costo de vida en el sur de Florida hacia áreas más asequibles dentro y fuera del estado.
Aunque algunos especulan que el traslado a escuelas chárter o privadas explicaría la baja, los datos oficiales refutan esa hipótesis. Pues solo 379 alumnos se inscribieron en escuelas chárter y 647 en privadas, cambios mínimos en comparación con el total perdido.
La repentina reducción en la población estudiantil golpea el presupuesto, ya que la financiación estatal depende directamente del conteo de alumnos. Dotres explicó que para adaptarse se aplicarán medidas de austeridad: se reducirá el personal contratado por horas, se limitarán las horas extras y se suspenderán viajes financiados con fondos generales.
Sin embargo, aseguró con firmeza que “ni un solo maestro será despedido” y que se protegerán los programas educativos.

Estas cifras preliminares también fueron avaladas por medios locales, según CBS Miami, en los primeros nueve días del nuevo ciclo escolar se observó una pérdida de 13.059 estudiantes, con 2.899 retirándose hacia escuelas privadas y 423 hacia chárter (aunque 272 de ellos regresaron), además de los más de 5.300 nuevos que no llegaron procedentes del exterior.
Mientras tanto, WLRN destacó que el distrito, el tercero más grande del país, pasó de más de 326.000 estudiantes el año anterior a unos 313.000 al iniciar el nuevo ciclo.
Esa caída dramática ha puesto en el radar la posibilidad de consolidar o repensar el uso de algunas instalaciones escolares de baja matrícula, aunque por ahora no hay planes concretos de cierre, y las autoridades aseguran que cualquier ajuste se hará pensando en lo que es mejor para los niños.
Este panorama plantea dilemas complejos para el futuro inmediato del sistema educativo de Florida, que debe conciliar equidad, innovación y sostenibilidad frente a cambios demográficos profundos.
El distrito enfatiza que seguirá compitiendo por atraer y retener estudiantes mediante estrategias centradas en la excelencia, la seguridad y la diversidad de oferta educativa, conscientes de que la disminución de inmigración y el cambio demográfico no se revertirán de la noche a la mañana