Argentina

La mala hora de Milei: el presidente argentino cae en popularidad y sufre crisis internas a semanas de elecciones claves

El presidente argentino prometió una revolución con su llegada al poder. Si bien sus resultados son buenos, vive una tormenta polémica dentro de su círculo y en el Congreso mientras pierde popularidad.

30 de agosto de 2025, 7:07 a. m.
A meses de las elecciones intermedias en Argentina, el mandatario enfrenta una disputa dentro de su círculo y en el Congreso.
A meses de las elecciones intermedias en Argentina, el mandatario enfrenta una disputa dentro de su círculo y en el Congreso. | Foto: GETTY IMAGES

El próximo mes de diciembre se cumplirán dos años desde que Javier Milei llegó a la presidencia de Argentina. El líder libertario aterrizó en la Casa Rosada con la promesa de darle un vuelco al país gaucho con un solo objetivo: estabilizar la economía de su nación, la cual venía desde hace varias décadas asfixiada después de fracasos como los de Alberto Fernández, Mauricio Macri o Cristina Fernández de Kirchner.

No obstante, ahora Milei enfrenta su primera gran crisis. El mandatario, un economista de derecha libertaria, fiel a un estilo confrontador y directo, tuvo que llegar a consensos para obtener gobernabilidad en el Congreso. Por ello, hizo alianzas con la derecha más tradicional a fin de sacar adelante sus reformas, controlar la inflación y revitalizar la economía argentina con millonarios recortes de gasto estatal y reducciones de impuestos. Pero la estrategia se empezó a resquebrajar.

Javier Milei.
Javier Milei. | Foto: Getty Images

Todo comenzó hace unas semanas con un polémico proyecto en el que Milei intentó poner el palo en la rueda. Se trataba de una ley que buscaba mejorar las prestaciones para los discapacitados argentinos. El mandatario lo criticó asegurando que ponía en riesgo el superávit fiscal del país. El proyecto fue aprobado en primera instancia, pero el mandatario saltó en su contra y le puso un inédito veto presidencial. El Congreso intentó eliminar el veto, aunque no consiguió alcanzar los dos tercios de los votos necesarios. En el proceso, Milei perdió el apoyo de tres de sus diputados.

“Asistimos a un espectáculo macabro en el Congreso de la Nación. Nos dejaron bien claro, una vez más, que enfrente tenemos un Congreso secuestrado por el kirchnerismo (peronismo de izquierda), un Congreso que solo responde a sus propios intereses. Nos recordaron que ellos tienen una sola agenda legislativa: quebrar al Estado nacional”, aseguró el mandatario tras la crisis desatada contra su movimiento.

Además, es de recordar que el jefe de Estado mantiene una enemistad marcada con su vicepresidenta, Victoria Villarruel, quien desapareció de cualquier actividad del Gobierno y ya ni se saludan. Milei acusa a su antigua aliada de traición a su proyecto político. Ella, por su parte, le pide al mandatario que, en lugar de impulsar tantos recortes, “ahorre en viajes” y “se comporte como un adulto”. Lo más grave para los libertarios es que ella es quien desempata en el Congreso.

Karina Milei, acusada de corrupción
Karina Milei, acusada de corrupción | Foto: Getty Images

Pero ahí no termina todo. La figura más cercana de Javier Milei es ahora salpicada por un escándalo de corrupción: su hermana, Karina, quien también se desempeña como secretaria general de la Presidencia. Es señalada como presunta beneficiaria directa de un escándalo de millonarias coimas a través de la Agencia Nacional de Discapacidad, denunciado ante las autoridades.

Como muestra de la dura actualidad que vive el mandatario, el pasado miércoles la caravana que llevaba al presidente y a su hermana fue atacada a pedradas en un desfile durante un acto electoral en Lomas de Zamora de cara a las elecciones legislativas de octubre, cuando Milei y su partido se juegan el control del Congreso. Tras el ataque, el presidente y su comitiva tuvieron que ser evacuados.

Javier Milei ataque - Imagen de Redes Sociales-
Javier Milei. | Foto: Getty Images

Adicionalmente, el presidente argentino baja en las encuestas poco a poco. Según la consultora Analogías, la popularidad del mandatario cayó 3 puntos en solo un mes, llegando al 44 por ciento, y su imagen negativa alcanzó los 50 puntos. Por ahora, el líder de La Libertad Avanza busca reponerse de los escándalos para lograr su objetivo de controlar todo el Legislativo. Aun cuando sigue siendo favorito, el reto principal será llegar con su imagen lo más intacta posible a los comicios en octubre.