Inclusión digital
Tecnología financiera que impulsa autonomía en las comunidades más apartadas
La conectividad gratuita y las herramientas financieras digitales hoy llegan a 793 municipios del país como parte de un proyecto del Banco Agrario. Esta iniciativa busca eliminar brechas, impulsar la inclusión y fortalecer la autonomía, especialmente de las mujeres rurales.

En Colombia, hablar de inclusión financiera no es solo abrir cuentas o entregar créditos. La verdadera transformación comienza cuando las comunidades tienen acceso a la conectividad. Con esa premisa, el Banco Agrario de Colombia lanzó un proyecto pionero de internet gratuito alrededor de sus 793 oficinas, acompañado de la billetera digital Bico, que ya empieza a cambiar la vida de miles de colombianos.
“No se trata de si eres cliente o no. Cualquier persona que se acerque a una oficina del Banco Agrario tiene internet gratuito en un radio de 80 metros. Eso le permite hacer consultas, tareas, trámites o usar servicios financieros digitales con un servicio de alta calidad”, explica Diana Lorena Gómez, vicepresidente administrativa del Banco Agrario.
La iniciativa nació con un objetivo claro: eliminar las brechas de conectividad que durante años han marginado a poblaciones rurales del acceso a servicios básicos, educación y herramientas digitales.
“En el Banco Agrario entendemos que no basta con capacitar en educación financiera. Era necesario cerrar la brecha de desconexión de nuestros usuarios y ciudadanos frente al mundo digital y al sistema financiero”, asegura Gómez.
El proyecto se materializó gracias a una alianza público-privada con Telefónica Movistar, expertos en el despliegue de internet. Gracias a esta cooperación, todas las oficinas del banco –propias y arrendadas– ofrecen conexión gratuita, lo que convierte a esta red en una de las más amplias del país en beneficio comunitario.
Los resultados ya son palpables: a junio, más de 335.000 personas han descargado la billetera digital Bico, de las cuales 204.000 permanecen activas. Lo más significativo es que el 85 % de esos usuarios activos son mujeres, en su mayoría madres cabeza de familia.
“Para ellas, la billetera digital significa mayor autonomía. Les permite abrir cuentas de ahorro, recibir subsidios o transferencias y acceder a servicios financieros sin filas, directamente desde su celular”, destaca la directiva.
La conectividad también ha sido un desafío logístico. Llegar a territorios donde el 73 % de las oficinas se encuentran en zonas rurales ha requerido innovación y compromiso institucional. Sin embargo, el banco ha apostado además por la formación, con programas de capacitación virtual orientados a reducir la brecha de habilidades digitales que, según el DANE, afecta al 34 % de los adultos mayores en Colombia.
“Nuestro interés es bajar ese porcentaje. Queremos que cada vez más colombianos, sin importar su edad o lugar de residencia, tengan las competencias para usar herramientas digitales y acceder al sistema financiero”, concluye Gómez.
Este esfuerzo demuestra que la inclusión no es un discurso, sino una estrategia concreta que conecta a las comunidades, promueve la equidad de género y abre oportunidades de desarrollo en las regiones más apartadas del país.