Sostenibilidad
SOS por los corales del Caribe colombiano: así avanza la cruzada que lidera el sector privado para protegerlos
Nestlé y su marca Cocosette®, Agenda del Mar, Ecolair y la Fundación Ecomares unieron esfuerzos para limpiar las playas y restaurar estos organismos vitales para el equilibrio de los ecosistemas marinos.

Anualmente, el río Magdalena arrastra del interior del país a las playas del Atlántico unas 350 mil toneladas de desechos que contaminan las aguas, afectan la biodiversidad e intensifican el cambio climático. Esta realidad no solo afecta la belleza de las costas, también amenaza el bienestar de las comunidades, pone en peligro el turismo e incide en la estabilidad de la vida marina.
Por eso Nestlé, a través de su marca Cocosette®, junto a Agenda del Mar, Ecolair y la Fundación Ecomares, lideran una serie de acciones con las que se busca hacerle frente a esta problemática y dar una segunda vida a los residuos que no deberían llegar a las playas. A través de Playa Limpia Cocosette®, están trabajando para cuidar los litorales y las playas del Caribe, mediante la recuperación y transformación de residuos. Durante los seis años que lleva esta iniciativa, se han recogido 9,7 toneladas de basura.
María José Ospina, directora de Agenda del Mar, explicó que la presencia de residuos en las playas revela otros fenómenos igual de preocupantes al de la contaminación. “Mucho de lo que llega es madera náutica, y eso lo que evidencia es un serio problema de deforestación al interior del país. Nosotros somos testigos de cómo arrastramos las montañas hacia el mar”, señaló.

Según Ospina, un 70 por ciento de lo que se encuentra en las playas donde desemboca el Magdalena son residuos no aprovechables, y aunque la situación es delicada, vienen realizando jornadas de recolección para tratar de dare un nuevo uso a ese 30 por ciento restante. “Recientemente, con 160 voluntarios intervenimos la playa Punta Roca, en el departamento del Atlántico, y al material recogido le dimos una segunda oportunidad a través de un proceso novedoso”, aseguró.
María José se refiere a una alternativa liderada por Ecolair. Juan Aristizábal, gerente general de la compañía, explicó que “cuando el material llega a la planta de procesamiento pasa de inmediato a unos molinos, y eso nos da como resultado una especie de plastilina con la que se elaboran adoquines, tablones y unas láminas”. Y son justamente esas láminas las que terminan dándole vida a los océanos, pues se usan en el desarrollo de un laboratorio para la cría de larvas de coral que, próximamente, se convertirá en el primer centro de rescate de corales de Colombia, La Coraltheca.
¿Cómo funcionará? Básicamente será un lugar para preservar su biodiversidad genética. En una especie de tanques se pondrán distintas especies de corales amenazados, luego se buscará crear las condiciones para su preproducción y, finalmente, llevarlos a un proceso de restauración.
Los corales albergan el 25 por ciento de toda la vida marina y mantienen el equilibrio de los océanos. Elvira Alvarado, directora ejecutiva de la Fundación Ecomares, otra de las organizaciones aliadas de Playa Limpia Cocosette®, advirtió que “además de darle la tridimensionalidad a los arrecifes, los corales dan refugio a muchas especies y son la principal fuente de alimento para millones de personas en el mundo”.
Pero a pesar de su importancia para la estabilidad de los océanos, fenómenos como el calentamiento global y la contaminación de las aguas están llevándolos a la extinción a través de enfermedades contagiosas y letales. “Los corales enfermos modifican la estructura y diversidad de los arrecifes, y eso lleva a que cambien las especies que los habitan. Conservar los corales no solo es una responsabilidad ambiental, es un compromiso que todos deberíamos asumir tanto por los océanos como por nuestro futuro”, concluyó Alvarado.