Semana Sostenible
Transición energética y conservación: el camino de Colombia hacia cero emisiones en 2040
Enel Colombia suma seis plantas solares, reduce 27 % el uso de agua y lidera proyectos de reforestación y biodiversidad que transforman el sector energético y los territorios.

Reducir a cero las emisiones netas de carbono en menos de dos décadas es uno de los mayores desafíos del sector energético en esta era. En América Latina, la meta empieza a materializarse con proyectos que combinan generación renovable, modernización de redes eléctricas y conservación del medioambiente.
Enel, uno de los principales actores del sector en la región, ejecuta esta transformación con una visión que articula lo técnico, ambiental y social. “Buscamos ir más allá de la norma y generar un valor real a las comunidades y ecosistemas de las zonas de influencia de nuestros proyectos”, precisó Gian Paolo Daguer, gerente de Relaciones Externas y Sostenibilidad de Enel Colombia y Centroamérica.
En 2024, la compañía puso en operación seis nuevas plantas fotovoltaicas (cuatro en Colombia y dos en Panamá) que suman cerca de 750 megavatios de capacidad instalada, y que permitirán evitar la emisión de más de 1,2 millones de toneladas de CO2, en una matriz energética que aún depende en un 70 por ciento del recurso hídrico.
A esto se suma el plan Bogotá-Región 2030, que contempla la construcción de 30 nuevas subestaciones eléctricas para responder a la creciente demanda urbana e industrial. Nueve ya entraron en operación. Las demás avanzan en construcción o licenciamiento, para acompañar proyectos estratégicos como el metro de Bogotá, el Regiotram y la expansión regional de la movilidad eléctrica.
El agua, base de su operación hidroeléctrica, también es un eje prioritario. En 2024, Enel redujo en 27 por ciento su consumo frente a 2023, lo que evitó la extracción de más de 19.700 millones de metros cúbicos. Para lograrlo, adoptó medidas como la recolección de aguas lluvias, la reutilización de vertimientos industriales, el monitoreo ecológico de caudales y el uso circular del recurso hídrico en sus centrales. En el campo de la innovación, la Oficina de Patentes de Perú reconoció oficialmente el innovador sistema instalado en la Central Hidroeléctrica El Quimbo, diseñado para oxigenar grandes volúmenes de agua de manera continua y eficiente, incluso en condiciones extremas. Esta tecnología contribuye a preservar la hidrobiota y a proteger la biodiversidad acuática del río Magdalena.
A través del programa Enel Biodiversa, la empresa ejecuta más de 100 proyectos ambientales en Colombia y Centroamérica. Desde su creación, ha sembrado más de un millón de árboles, rescatado y registrado más de 31.000 especies de flora y fauna, y protegido más de 30.000 hectáreas de ecosistemas estratégicos. Iniciativas como Bosque Renace (Cundinamarca) y Bosque Quimbo (Huila) han articulado conservación, restauración activa, educación ambiental e investigación científica.

“Buscamos soluciones basadas en la naturaleza que generen valor ambiental y social de largo plazo”, señaló Daguer. Para él, “el compromiso con los territorios también comprende la conservación de los ecosistemas y buscar la coexistencia, con miras a que las futuras generaciones cuenten con condiciones ambientales iguales o mejores que las que tenemos hasta ahora”, concluyó.