OPINIÓN

José Miguel Santamaría

Pan de mil

Esta semana, en la junta del Banco de la República, se debe definir si se sube la tasa de interés.
30 de enero de 2026, 11:00 a. m.

Así como a nivel global existen diferentes indicadores para medir si un país es barato o caro, o si su inflación es coherente o está destruyendo valor, a veces se utilizan bienes o productos genéricos que sean iguales en todas partes. Ese es el caso de la Big Mac, producto de la multinacional McDonald’s. El índice Big Mac mide el precio de ese producto en la moneda local, convertido a dólares, y de esa manera evalúa si está costoso o no.

En Colombia, el pan de mil puede ser una referencia válida para hacer algo parecido. La mayoría de las panaderías tienen ese producto y, si hay algo en Colombia, son panaderías. Hoy pasé por la panadería de mi barrio a comprar pan de mil y estaba a mil doscientos; quiere decir que le subieron un 20 %. Esto es un reflejo de los aumentos que se van a dar por cuenta del incremento del SMLV del 23,7 % decretado por el Gobierno Petro. Es imposible desligar el costo de la fuerza laboral del producto final: generalmente existe una gran correlación. Este seguramente será uno de los muchos aumentos de precios que veremos este año.

Ha habido una gran polémica sobre el aumento de las administraciones de propiedad horizontal. Desafortunadamente, el costo de la seguridad representa más del 90 % del total, lo que implicará un aumento considerable en la cuota de administración o una disminución en la seguridad y en los turnos de vigilancia. Cabe anotar que, adicional al aumento del SMLV, entró en vigencia la reforma laboral, que disminuyó las horas laborales y aumentó el costo y la duración de las horas nocturnas. Un efecto en cascada.

Esta semana, en la junta del Banco de la República, se debe definir si se sube la tasa de interés. Seguramente la subirán 50 puntos básicos, buscando proteger al país de un espiral inflacionario por las medidas populistas del Gobierno. Ya salió Petro a decir que, si esto pasaba, era por el odio que le tienen a él. Al parecer no ha entendido que la junta del Banco de la República es independiente y trabaja con criterios técnicos, no sobre apreciaciones ni mentiras, como es su costumbre. Seguramente habrá más subidas de tasas durante el año: la inflación es el peor impuesto para las clases bajas.

Anoche venía a Bogotá desde Villavicencio con mi señora y mi hijo menor, y trataron de hacerme el ‘viajao’ por el sector de Yomasa. Un bicicletero me puso un pitillo en la llanta para que tuviera que parar. Desafortunadamente para los bandidos, logré llegar hasta el hospital de Meissen, donde había unos policías que me ayudaron a salir del impase. Muchas gracias a ellos. Esto se suma a que, desde hace dos semanas, personas cercanas al Gobierno han venido preguntando a conocidos sobre mí y sobre mi familia. Ojalá no exista ninguna correlación.

La situación de inseguridad y el caos en la recolección de basuras en Bogotá están llegando a niveles críticos. No se ve que la administración distrital esté haciendo mucho por solucionarlo o, si lo está intentando, no está funcionando. Las mafias de los pitilleros, en unión con los montallantas que roban, siguen operando, no solo en la entrada dela Villavicencio, sino también en la calle 80 y en la Autopista Sur. Sin seguridad no hay calidad de vida.