A medida que va uno conociendo a las personas se da cuenta de sus preferencias. Mientras a unos le gustan determinadas cosas a otros otras. Eso hace parte de la esencia de cada uno. La preferencia de Petro es el caos, entre más desorden, para él todo es mejor. Así ha querido manejar el país, siempre por la cuerda floja.
El 2025 termina muy mal, la última semana claramente la sacó del estadio. Declaró una emergencia económica que se va a caer pero que alcanzará a sacar unos decretos que golpearán a muchos. Además, subió el salario mínimo un 23,7 %, cifra por todos lados escandalosa, pero que le sirve para su campaña o la de su pupilo Iván Cepeda. Y como si fuera poco, inscribió un comité para hacer una asamblea constituyente que también le ayudará para estar siempre en campaña durante este tiempo, aunque la posibilidad de que se convoque es muy bajita.
Desde antes de su elección en el 2022, Petro siempre ha puesto el tema de debate con el que se empieza el día, la mayoría siempre caóticos. Desde el nombramiento de personas poco aptas para los cargos, sus relaciones non santas en Panamá o sus perdidas constantes durante sus viajes. Es extremadamente raro que después de tantos desafueros, no exista ninguna foto o video que demuestren que si existieron, todo se queda en el comentario de alguien sin pruebas.
Cuando el día está calmado toma la decisión de pelear con Trump, de mandar ayuda a Cuba, defender a Maduro o acabar relaciones con Israel. Siempre necesita que algo este sucediendo para sentirse cómodo. El hecho de estar en la lista Ofac lo debe tener en éxtasis, es otro caos que tiene para alardear y pelear.
En el tema económico le apasiona el caos también. Tener al país sin caja, con el gasto público disparado, pagando intereses más altos de lo normal o haciendo operaciones por fuera del libreto le dan la posibilidad de alardear sobre sus supuestos grandes conocimientos de economía, que terminan en grandes diatribas que pocos entienden, pero que deslumbran a sus seguidores. Poco importa que los que verdaderamente saben del tema se rían de lo que dice.
Por el lado sentimental o emocional también el caos o la especulación le fascina. Entre que se especule si sigue con la señora o tiene una nueva persona cercana. Le es indiferente si la especulación es sobre un hombre o una mujer, lo que le importa es estar en el radar, saber que el caos esté presente.
Las supuestas reuniones clandestinas con delincuentes también son una especulación que le gusta. Si es lo de Manta, o fue en Puerto Príncipe, o si viajó hasta Cuba a la escondida, todo lo que sea caos le funciona.
Es muy difícil encontrar un país como Colombia que gire todo el tiempo alrededor de un presidente, sus trinos o sus comentarios. En muchos países de la región el presidente no es el centro de atención de nada. Su agenda no es importante, aunque su Gobierno es mucho más eficiente.
Esperemos que en mayo de este año viajemos de Caoslombia a Colombia.
Le deseo a todos un feliz y próspero 2026.




