La vicepresidenta Francia Márquez completa varias semanas alejada de la opinión pública y de los medios de comunicación, y sus intervenciones se han limitado a su cuenta de X. El silencio de la funcionaria respondería a una estrategia. Fuentes cercanas a la Vicepresidencia aseguraron a SEMANA que, ante la coyuntura actual, cualquier declaración que sea malinterpretada, o incluso salida de tono, “puede ser muy perjudicial, no solo para ella, sino para el Gobierno”.

La preocupación, especialmente, es por las expresiones que podría dar sobre Estados Unidos, Donald Trump y la relación diplomática. La mayoría de los integrantes del Ejecutivo guardan prudencia ante el país de cara a la reunión que tendrá el presidente Gustavo Petro con su homólogo norteamericano.










