CÓMO

La mejorar vitamina para ayudar a la circulación sanguínea, según expertos

Diversos estudios y especialistas han identificado cuál es ese grupo de vitaminas que más contribuyen a mejorar el flujo sanguíneo.

4 de abril de 2025, 5:44 p. m.
Circulación sanguínea
La alimentación es determinante para tener una buena circulación sanguínea. | Foto: Getty Images/iStockphoto

La circulación sanguínea es un proceso crucial para el buen funcionamiento del cuerpo humano, por lo que es esencial prestar atención sobre los cambios o dificultades que pueda tener con el paso de los años, aportando a su fortalecimiento a través de una dieta balanceada y un estilo de vida saludable.

Este sistema es responsable de transportar oxígeno, nutrientes y hormonas a las células, así como de eliminar desechos metabólicos, razones suficientes para estar al tanto de mantener una circulación eficiente y, al mismo tiempo, prevenir diversas enfermedades.

En este contexto, diversos estudios y especialistas han identificado cuál es ese grupo de vitaminas que más contribuyen a mejorar el flujo sanguíneo, evitando las consecuencias que pueda causar su deterioro siempre y cuando se incluyan en una dieta equilibrada y con la guía de un profesional médico.

Un artículo de Medical News Today, revisado clínicamente por la dietista y nutricionista Katherine Marengo, indica que las vitaminas del grupo B desempeñan un papel fundamental en la salud de los vasos sanguíneos y la circulación, especialmente la vitamina B3, que desempeña un papel crucial en la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que facilita un mejor flujo de sangre y contribuye a la reducción de la presión arterial.

Descubrimientos científicos respaldan el uso de una planta medicinal antigua para mejorar la circulación sanguínea y prevenir enfermedades cardiovasculares.
Antes de implementar cualquier suplemento a la dieta para mejorar la circulación sanguínea es fundamental contar con la guía de un especialista. | Foto: Getty Images

Además, ayuda a disminuir los niveles de colesterol LDL (colesterol “malo”), lo que previene la acumulación de placas en las arterias y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Por otro lado, se destacan otras vitaminas de este grupo como la B6, B9 y B12, que pueden ayudar a disminuir los niveles de homocisteína, un compuesto vinculado con la inflamación y el daño arterial, contribuyendo a mantener el sistema cardiovascular en buen estado.

Alimentos ricos en vitamina B3

Para obtener los beneficios de la niacina, es recomendable incluir en la dieta alimentos ricos en esta vitamina. Algunas fuentes destacadas, según sitio web especializado en salud Healthline, son:

  • Hígado: Una porción típica de 85 gramos (3 onzas) de hígado de res cocido aporta 14,7 mg de niacina, lo que equivale al 91 % de la Cantidad Diaria Recomendada (CDR) para hombres y más del 100 % para mujeres, señala la fuente.
  • Pechuga de Pollo: 85 gramos de pechuga de pollo cocida, deshuesada y sin piel contienen 11,4 mg de niacina, lo que representa el 71 % y el 81 % de la dosis diaria recomendada (RDA) para hombres y mujeres, respectivamente.
El té hecho con orégano regula la glucosa, la presión arterial y la inflamación intestinal.
El té hecho con orégano regula la glucosa, la presión arterial y la inflamación intestinal. | Foto: Getty Images
  • Atún: considerado como una buena fuente de niacina y una excelente opción para quienes consumen pescado, pero no carne.
  • Pavo: aunque el pavo contiene menos niacina que el pollo, aporta triptófano, que el cuerpo puede convertir en niacina, precisa el articulo publicado en Healthline.

En la lista también se incluyen otras opciones como: el Salmon, carne de cerdo, carne molida, arroz integral, trigo integral, arvejas y papas.

De esta manera, al incorporar estos alimentos en las comidas diarias es posible ayudar a mantener niveles adecuados de vitamina B3 y promover una circulación sanguínea saludable.

Sin embargo, es importante reiterar que antes de cambiar la dieta es necesario contar con la guía de un especialista quien, según el caso de cada paciente, puede dar una mejor orientación sobre cómo mejorar el flujo sanguíneo para evitar complicaciones de salud.