OPINIÓN

Luis Guillermo Giraldo Hurtado

Lecciones populistas

El presidente Petro dejó ver sus simpatías por muchos de los anteriores procedimientos.
8 de abril de 2026, 11:00 a. m.

Los peligros de que personajes no demócratas lleguen a la presidencia están trágicamente consignados en las historias de ciertos países. Casi que les sirven de guía a otros políticos de igual talante para su permanencia en el poder. Eso sí, después de unos años llega la catástrofe comprobada, la inevitable cuenta de cobro.

Aquí traigo como referencia de tales procederes solamente al peronismo, sus herederos y sus lecciones, emblemas del populismo mundial, y hoy retomadas por la izquierda.

En Buenos Aires su lema fue: “Dales todo lo posible a los trabajadores, y cuando les hayas dado demasiado, dales más”. Suena bonito, pero disparó los salarios, y eso obligó a las empresas a reducir sus planes de inversión; a mediano plazo no creció el PIB y no se crearon empleos nuevos. Se solucionó este problema aumentando la nómina oficial en un 70 %. El consiguiente creciente déficit fiscal se aplazó mediante el aumento de la deuda pública. Cuando esta ya no dio más, se acabó con la autonomía del banco central y se puso en funcionamiento la máquina de imprimir billetes.

Como la imperdonable inflación amenazaba los salarios, la culpa se hizo recaer en la empresa privada. Los populistas tienen su querencia por las reformas constitucionales que permitan estatizar, y así se hizo. Se nacionalizaron muchas empresas, con la ineficiencia subsiguiente, produciendo a precios irreales, con pérdidas asumidas mediante transferencias del gobierno central a tales deficitarios empresarios.

Buscando más culpables, alguien señaló: son los bancos, que solo le prestan el dinero a unos privilegiados y cobran altos intereses. Entonces se nacionalizó el crédito. Mejor dicho se clientelizó: el poderoso funcionario establecía a quién se le prestaba y en qué condiciones. Así fue como tantos créditos se esfumaron por otros caminos más especulativos.

Como en economía el populismo es, a la larga, como el perro del hortelano, que no come ni deja comer, y como las medidas de esa naturaleza generan más tarde sus efectos negativos, aquellas ni se corrigen ni se suprimen, sino que se profundizan con más ‘soluciones’ de esa naturaleza.

Se buscaron y se encontraron nuevos culpables de tantos desarreglos. Son las exportaciones y las importaciones las que generan el problema, aseguraron. Para las primeras, altos impuestos para que se dirigieran a atender el mercado doméstico; y las segundas hay que sustituirlas por la producción nacional, protegerlas con altos aranceles, así ello resulte ineficiente y con altos precios.

Unas consecuencias naturales de todos estos revoltijos, lo fueron las crisis cambiarias, con devaluaciones abruptas y traumáticas. Insuficientes, y por eso le echaron mano a la empresa petrolera estatal, Yacimientos Petrolíferos Fiscales. La exprimieron y, de tener una de las diez mejores producciónes de crudo en el mundo, Argentina pasó a importar el 50 % de sus combustibles.

Como seguía faltando, se tomaron los fondos de pensiones y se los gastaron. Adiós pensiones.

Hoy, en la práctica, la nueva izquierda, repito, terminó copiando a Perón. A ella pertenece el candidato Cepeda. Aunque leo en SEMANA que propone austeridad en el gasto público, su planteamiento resulta, más bien, una fórmula vacía: que dizque financiará sus políticas sociales suprimiendo las “corbatas.” Con él veríamos la prevención de Clemenceau: “Si quiere popularidad, predique austeridad; si quiere impopularidad, aplíquela”.

El presidente Petro dejó ver sus simpatías por muchos de los anteriores procedimientos. Si no los implantó, se debió a que aquí sí funcionó la separación de poderes. La misma que desean, Cepeda y él, abolir mediante una constituyente, para poder hacer todo lo que antes he descrito. ¿Si no, entonces, para qué? Básicamente, para tomarse el país mediante la creación y la toma de un Estado absorbente, macrocefálico, ineficiente y clientelar.

¿Panorama para el periodo presidencial 2026-2030?