OPINIÓN

Mauricio Gómez Amín

El milagro productivo

El crecimiento de Colombia comienza en las regiones. No puede seguir concentrado en unos pocos sectores ni depender de decisiones tomadas desde un escritorio en Bogotá.
8 de agosto de 2026 a las 7:05 a. m.

Colombia comienza una nueva etapa. El mandato del presidente Abelardo De La Espriella es claro: recuperar el orden y la seguridad, devolver la confianza y convertir la esperanza en resultados. Desde el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo asumimos una responsabilidad decisiva para la Patria Milagro: ayudar a que el país vuelva a producir más, vender más, exportar más, atraer más turistas y generar más empleo. Como la llamó el presidente, la “berraquera productiva”.

Nuestra primera convicción es sencilla: el crecimiento de Colombia comienza en las regiones. No puede seguir concentrado en unos pocos sectores ni depender de decisiones tomadas desde un escritorio en Bogotá. El Ministerio será una agencia de crecimiento, inversión y desarrollo regional, presente donde están los empresarios, productores, comerciantes y emprendedores que sostienen la economía con su talento y su berraquera.

El primer objetivo será recuperar la inversión. Colombia necesita reglas claras, seguridad jurídica y un Gobierno que vea al empresario como aliado, no como adversario. Trabajaremos para destrabar proyectos y llevar capital nacional y extranjero hacia infraestructura, logística, energía, conectividad, agroindustria, turismo y servicios exportables. La confianza se construye cumpliendo la palabra y ofreciendo condiciones estables para invertir, crecer y contratar.

El segundo objetivo será fortalecer a las mipymes, que son la mayoría del tejido empresarial y una gran puerta de entrada al empleo. La Ruta Milagro será nuestro modelo de acompañamiento integral y concentrará la apuesta por las micro, pequeñas y medianas empresas. No entregaremos apoyos aislados: acompañaremos los negocios de ‘los Nunca’ hasta que mejoren sus procesos y aumenten sus ventas.

Don Luis, el emprendedor de Caquetá que se convirtió en el primer beneficiario, representa a millones de colombianos que no piden que el Estado los cargue, sino herramientas para crecer. Su proceso tendrá cuatro etapas: diagnóstico y plan de acción, implementación de mejoras, acceso a mercados y financiación, y seguimiento. Queremos llevar ese método a todos los territorios.

Con Fenalco comenzamos la construcción del Plan Tenderos, estrategia dirigida a más de 500.000 tiendas de barrio, panaderías y pequeños negocios. Incorporaremos innovación y tecnología, y fortaleceremos su seguridad, productividad y rentabilidad. La formalidad debe dejar de sentirse como un castigo: debe abrir puertas al crédito, la capacitación y las oportunidades del Estado.

El tercer objetivo será fortalecer la industria nacional. Colombia debe transformar más de lo que produce, agregar valor, desarrollar proveedores locales e incorporar tecnología. Apostaremos por cadenas con potencial en agroindustria, manufacturas, salud, economía digital y servicios, y por infraestructura que conecte las capacidades regionales con los mercados.

El cuarto será exportar más y mejor. Ampliaremos destinos, defenderemos los intereses comerciales del país y convertiremos nuestra diplomacia en una fuerza de ventas de Colombia. Cada embajada, oficina comercial e instrumento de promoción deberá ayudar a abrir mercados, atraer inversión y acompañar a nuestras empresas para competir en el mundo. Buscaremos las mejores alianzas comerciales para Colombia, con Estados Unidos en los aranceles e inicialmente con Japón, los países andinos, Emiratos Árabes y El Salvador.

El quinto objetivo será aumentar el turismo y convertirlo en una política de crecimiento regional, empleo y exportación de servicios. No mediremos el éxito solo por el número de visitantes, sino por el gasto, el empleo y las oportunidades que generan. Promoveremos un turismo seguro y sostenible.

Y el sexto será llevar el Ministerio a las regiones con método y resultados. Construiremos agendas de trabajo conjunto con gobernadores, alcaldes, cámaras de comercio, gremios, universidades y empresarios. No haremos anuncios sin ejecución; más proyectos terminados, empresas creciendo y empleos creados.

Esta será una tarea de cuatro años y de todo un país. Gobierno, empresarios, trabajadores y regiones debemos volver a remar en la misma dirección. NUNCA más un Estado que le dé la espalda al que produce. Siempre al lado del colombiano que madruga, emprende, arriesga y trabaja honestamente. Así construiremos la Patria Milagro: con más inversión, más empresas, más exportaciones, más turistas, más empleo y más oportunidades para todos.