Política

Un discurso congelado y una llamada salvadora: los secretos del día que Gustavo Petro y Donald Trump evitaron una ruptura

La llamada entre Donald Trump y Gustavo Petro frenó una nueva crisis en las relaciones diplomáticas. Sigue el nerviosismo en la Casa de Nariño por los planes de Estados Unidos en Colombia.

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10 de enero de 2026, 8:51 a. m.
En Bogotá se sospechaba que cualquier expresión que cayera mal en Trump podría decantar el futuro del país. Solo Petro escuchó la voz de Trump.
En Bogotá se sospechaba que cualquier expresión que cayera mal en Trump podría decantar el futuro del país. Solo Petro escuchó la voz de Trump. Foto: Getty Images / Presidencia

Gustavo Petro congeló un explosivo discurso contra Estados Unidos y Donald Trump que estaba a punto de emitir frente a una multitud el 7 de enero en la plaza de Bolívar. Era la respuesta a la Casa Blanca por la amenaza de una posible intervención militar en Colombia, similar a la que ocurrió en Caracas, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y la imposición de los norteamericanos en el Poder Ejecutivo del vecino país. En el círculo más cercano de Petro hubo tensión por las palabras que diría y por las consecuencias que generaría en la nación. Una llamada de última hora, nuevamente, salvó la patria.

Ante el riesgo de que las relaciones diplomáticas se salieran de control y que la poca cercanía se deteriorara aún más, el embajador en Washington, Daniel García-Peña, desempolvó los contactos de los congresistas estadounidenses que le podrían abrir las puertas del Despacho Oval a Petro. Se trataba de una carrera contrarreloj: Trump sugirió que a su homólogo colombiano le podría suceder lo mismo que a Maduro; y Petro estaba listo para llamar al pueblo a salir en su defensa, y sus seguidores más radicales ya hablaban de un posible conflicto internacional.

Del lado estadounidense, Trump estaba con periodistas de The New York Times y fue interrumpido en la entrevista con un mensaje escrito a mano que le entregaron en su despacho.
Del lado estadounidense, Trump estaba con periodistas de The New York Times y fue interrumpido en la entrevista con un mensaje escrito a mano que le entregaron en su despacho. Foto: GETTY IMAGES

El senador republicano Rand Paul le dio el empujón al Gobierno Petro y logró que Trump aceptara hablar con el mandatario latinoamericano. Pese a que él forma parte del oficialismo y rechaza la doctrina de la izquierda, García-Peña confió en su gestión porque comparte un mismo sinsabor del petrismo: rechaza las intervenciones militares de los estadounidenses en el Caribe y Venezuela, justificadas en la lucha contra las drogas y la seguridad nacional.

Paul y García-Peña llevaban conversando varias semanas. “Hablé con el embajador colombiano a principios de esta semana y mencionó que el presidente de Colombia quería hablar con el presidente Trump. Entonces me comuniqué con el presidente Trump y hablé con él, y él dijo: ‘Por supuesto’”, manifestó Paul ante medios de comunicación gringos.

En la Casa de Nariño hubo nervios por las palabras que cruzarían. Del lado colombiano, los acompañantes de Petro sabían que se jugaba el todo por el todo. Del lado estadounidense, Trump estaba con periodistas de The New York Times y fue interrumpido en la entrevista con un mensaje escrito a mano que le entregaron en su despacho, que le dio la vuelta a la región tras ser registrado por el mismo medio de comunicación en una fotografía: “Colombian president Gustavo Petro is calling for you”.

“El presidente Trump quedó muy impresionado”: los secretos detrás de la llamada entre Gustavo Petro y el mandatario de los norteamericanos

En Bogotá se sospechaba que cualquier expresión que cayera mal en Trump podría decantar el futuro del país. Solo Petro escuchó la voz de Trump. La amabilidad del magnate sorprendió a todos: oyó al presidente Petro por un largo tiempo y usó pocos minutos para restablecer la comunicación directa entre el Departamento de Estado y el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Petro aprovechó el momento para reiterar que no tiene vínculos con el narcotráfico y expuso los resultados de la lucha de su administración contra los carteles criminales. Venezuela fue el plato fuerte. Él se postuló como un posible mediador en la crisis política de ese país y, aparentemente, no recibió una respuesta inmediata de Trump. En su afán de convertirse en un líder mundial y referente continental de la izquierda, el colombiano quiere ser protagonista de una mesa de conversaciones para superar los problemas en el régimen chavista.

Petro resumió su diálogo con Trump en un trino que compartió ese miércoles a las 9:27 p. m. con la imagen de un águila calva y un jaguar juntos, que generó revuelo en la opinión pública: “Entre las cosas que hablamos el presidente Trump y yo, fue el desencuentro que tuvimos en su visión de la relación de EE. UU. con América Latina”.

La conversación se espera retomar en la primera semana de febrero en Washington. Donald Trump se sentará con el presidente latinoamericano que más lo ha cuestionado públicamente y al que más ha castigado, sin contar a Nicolás Maduro. Petro fue incluido en la Lista Clinton por supuestos nexos con el narcotráfico y le fue retirado el visado norteamericano cuando instó a los militares gringos a desatender las órdenes de su presidente en medio de un mitin en las calles de Nueva York. El embajador García-Peña certificó que, gracias al guiño de Trump, Petro no tendrá complicaciones para ingresar a territorio norteamericano ni corre el riesgo de ser detenido, pues no tiene deudas pendientes con tribunales de esa nación.

Uno de los consejeros de Petro, que pidió omitir su identidad, describió que el mandatario guarda actitudes similares a Trump.
Uno de los consejeros de Petro, que pidió omitir su identidad, describió que el mandatario guarda actitudes similares a Trump. Foto: PRESIDENCIA

La visita no será gratuita. Trump ya dio una advertencia este 9 de enero: “Estoy seguro de que será muy beneficioso para Colombia y Estados Unidos, pero es necesario impedir la entrada de cocaína y otras drogas a Estados Unidos”.

Uno de los consejeros de Petro, que pidió omitir su identidad, describió que el mandatario guarda actitudes similares a Trump. Los dos juegan con impulso y hacen lo que les plazca, aunque los riesgos sean mayores a las posibilidades de ganar. Según la fuente, la relación de enemistad con el norteamericano no le roba la tranquilidad a Petro; antes lo fortalecería en la búsqueda de sus objetivos políticos una vez abandone la Casa de Nariño en agosto de 2026. Sin embargo, en una entrevista con El País de España reconoció el temor por correr la misma suerte de Nicolás Maduro; en diálogo con Telemundo, Petro dijo que su futuro depende de Trump, evaluando las implicaciones de estar incluido en la Lista Clinton.

El Gobierno norteamericano sabe que la detención del número uno del chavismo causó pavor entre sus más férreos contradictores. The New York Times, citando a Trump, contó que creía que “la decapitación de Maduro había intimidado a otros líderes de la región para que se alinearan”. Petro aseguró que no se arrodilló en su acercamiento con Estados Unidos: “Nadie que sea del M-19 se niega al diálogo. Es en el diálogo donde se encuentra la paz. El diálogo no arrodilla; la mentira, sí”.

Mientras Petro trinaba contra Trump, “indudablemente” tenía miedo de correr la misma suerte que Maduro: “Aquí ni siquiera hay defensa antiaérea”

La llamada entre Trump y Petro evitó una nueva crisis, pero no borró de tajo las diferencias, reparos y problemas. Si esa comunicación no se hubiera dado, seguramente se estaba frente a una crítica confrontación con los gringos. Al ser cuestionado por el escenario hipotético en el que estuviera hoy Colombia, el ministro del Interior, Armando Benedetti, respondió: “Completamente diferente. No voy a hacer descripciones de cómo estaríamos de forma negativa o positiva. Pero le puedo decir que sería, completamente, el panorama muy diferente”.

Juan Carlos Pinzón, exembajador en Estados Unidos y precandidato presidencial, aseguró que se está frente a la peor relación diplomática en el último siglo con los norteamericanos y que eso no lo subsana una sola comunicación entre mandatarios: “Eso no se resuelve con una llamada. Hay que ser muy realistas en que se requiere un Gobierno con gente que tenga experiencia, recorrido, conocimiento y que pueda sacar adelante al país. Eso no lo va a hacer nadie solo”.

En Washington siguen los cuestionamientos a la Casa de Nariño. La principal preocupación es la lucha contra las drogas, cuyas cifras solo ve con optimismo el Gobierno Petro al asegurar que ha sido la administración que más ha golpeado el fenómeno criminal. Trump tampoco olvida las descalificaciones que recibió de Petro y las recordó en una rueda de prensa que concedió este viernes: “Ha sido muy hostil conmigo, con la nación, llamándome dictador, entre otras cosas”.

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“Eso no se resuelve con una llamada. Hay que ser muy realistas en que se requiere un Gobierno con gente que tenga experiencia, recorrido, conocimiento y que pueda sacar adelante al país. Eso no lo va a hacer nadie solo”. Foto: SEMANA / AP / Presidencia

Vienen papas calientes que tendrá que maniobrar Colombia con los norteamericanos. La paz total es uno de los temas. El Clan del Golfo, responsable del envío de cientos de toneladas de cocaína al exterior, está en una negociación exprés y uno de los requisitos es la no extradición, dado que varios de sus cabecillas son requeridos por la Justicia de ese país para que respondan por varios delitos asociados al tráfico de drogas.

El acercamiento entre los dos Gobiernos también destrabaría ambiciosos negocios del Ejecutivo en materia de combustibles. Se piensa que, si Estados Unidos le compra petróleo a PDVSA, sancionada e incluida en la Lista Clinton, Colombia podría adquirir su gas en el marco de la integración energética que ha soñado Petro. De igual manera, en la lista estaría la adquisición de Monómeros.

La relación de amores y odios entre Trump y Petro definirá el destino de Colombia en las próximas semanas, y expertos consideran que podría tener impacto en los resultados electorales de marzo y mayo. Al parecer, Petro apostará por el diálogo, y todo parece indicar que Trump haría lo mismo. Ambos son impulsivos y, como se ha visto, cualquier escenario puede cambiar en cuestión de segundos.


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