Software
La producción de software en Colombia es un segmento de alto dinamismo dentro de la economía nacional. No hace muchos años representaba el 0,5 por ciento del PIB y hoy ya es el 3,7 por ciento. Esta actividad incluye desde desarrollo de aplicaciones empresariales y software a la medida hasta servicios avanzados como ciberseguridad, computación en la nube, inteligencia artificial y transformación digital. Datos de Fedesoft indican que hasta 2024 había alrededor de 6.800 empresas activas en este sector y el 85 por ciento de sus ventas están concentradas en Bogotá y Antioquia, lo que refleja la formación de polos tecnológicos importantes en estas regiones.

Así mismo, Colombia ha consolidado una base sólida de talento tecnológico con decenas de miles de profesionales especializados en desarrollo de software, lo que la convierte en un destino atractivo para el nearshoring y outsourcing de software desde Norteamérica y Europa, y se evidencia en el crecimiento de los nómadas digitales en el país. En la última década, las exportaciones de este sector crecieron 347 por ciento.

Automotriz
La transición hacia una movilidad más sostenible hoy es el principal propulsor del sector automotor. Entre enero y noviembre de 2025, las ventas de vehículos eléctricos crecieron 147 por ciento, mientras que las de híbridos aumentaron 29,5 por ciento. En ese mismo periodo, las matrículas de carros eléctricos alcanzaron 16.490 unidades, el mejor registro anual para ese segmento en el país.

Este desempeño no solo obedece a incentivos como poder obviar las restricciones de pico y placa o el descenso de las tasas de interés para los créditos de compra de vehículos, sino también a una oferta cada vez más amplia y competitiva, impulsada por fabricantes chinos como BYD y por la reciente entrada de Tesla al mercado colombiano. A este dinamismo se suma el buen comportamiento del segmento tradicional: de enero a noviembre, las ventas totales de vehículos llegaron a 225.383 unidades, un incremento de 27,3 por ciento frente al año anterior. Estas cifras refuerzan la expectativa de que en 2026 el sector automotor podría superar el desempeño de 2019, cuando se vendieron 263.000 vehículos, uno de los mejores registros históricos del país.

Medicina prepagada
La crisis operativa del sistema de salud, con largas listas de espera, dificultades de acceso y quejas crecientes, ha impulsado a muchos colombianos a buscar alternativas privadas para conseguir mejor atención y tiempos más cortos. Se estima que, para mediados de 2025, alrededor de 1,4 millones de personas estaban afiliadas a servicios de medicina prepagada, lo que indica un aumento de 37 por ciento frente a diciembre de 2022.
Si se incluye todo el mercado de planes voluntarios de salud (pólizas, planes complementarios y servicios domiciliarios), el número de afiliados pasa de 3,8 millones en 2024 a unos 4,25 millones al cierre de 2025. Se estima que la demanda por estos servicios se mantendrá en 2026, ya que, incluso si se presenta un cambio de Gobierno, los ajustes que requiere el sistema de salud no serían inmediatos. Además, una vez los hogares comienzan a pagar planes voluntarios, estos se consolidan como un gasto necesario, al que solo renuncian en caso de enfrentar una caída significativa de sus ingresos.

Ciberseguridad
En una economía cada vez más digital, la ciberseguridad se convierte en una necesidad. En Sectorial proyectan un crecimiento de esta actividad en Colombia a una tasa anual cercana al 11 por ciento, así como un mercado que podría alcanzar los 1.880 millones de dólares para 2030. La digitalización de sectores clave como finanzas, salud y Gobierno está detrás de esas estimaciones. Durante el segundo trimestre de 2025, el Ministerio de las TIC registró 9,68 millones de conexiones fijas a internet, superando el mismo periodo de 2024, cuando se documentaron 8,99 millones de conexiones.
“Esto demuestra que la conectividad está impulsando el crecimiento económico, la educación y la innovación. Sin embargo, este progreso también ha creado nuevas vulnerabilidades: en 2024, Colombia fue el segundo país más afectado por ciberataques en la región, sufriendo más de 36.000 millones de ataques”, aseguran desde la Asociación Colombiana de Informática, Sistemas y Tecnologías Afines (Acis).

Gaming
Latinoamérica se consolida como una de las regiones de mayor crecimiento (7,5 por ciento) del gaming, impulsado por la conectividad móvil y la adopción masiva de videojuegos en smartphones. Esta actividad usa los videojuegos para entretenimiento, pero también para el comercio. Prueba de ello es lo que hace Temu para fidelizar a sus clientes, con juegos como regar la granja para obtener productos gratis. Este es un negocio con varios encadenamientos, pues además de los videojuegos, sus usuarios invierten en audífonos, ratones, sillas y computadores especializados.

Según datos de la firma Statista, el mercado de videojuegos colombiano habría superado los 500 millones de dólares en 2025 gracias a una base de usuarios que ronda los 28 millones de personas, entre los que cada vez hay más adultos con capacidad adquisitiva. A esto se suma el hecho de que Colombia cuenta con más de 80 estudios y empresas dedicadas al desarrollo de videojuegos y servicios asociados (arte, animación, diseño), principalmente en Bogotá, Medellín y Cali.

Cosmética
La industria de cosméticos en Colombia se caracteriza por ser diversa, dinámica y orientada tanto al mercado interno como a la exportación, con una combinación de grandes compañías, pymes y marcas emergentes. Incluye categorías como cuidado personal, de la piel (skincare), capilar, maquillaje, fragancias y productos de aseo.
De hecho, en Sectorial hacen un especial énfasis en la producción de artículos para el cuidado capilar, cuyo consumo alcanzará los 100.000 millones de dólares en los próximos dos años, lo que significa una oportunidad para Colombia, que busca posicionarse como potencia en el sector. De hecho, una de las ventajas del país es que aprovecha su biodiversidad para desarrollar productos con ingredientes de origen natural, botánico y vegetal. Las cifras del Dane indican que de enero a octubre de 2025, la fabricación de jabones, detergentes, perfumes y preparados de tocador creció 4,1 por ciento anual, el doble de lo que aumentó toda la producción manufacturera (2,2 por ciento).

Tecnología
El uso de la tecnología va mucho más allá de contar con computadores o acceso a internet: hoy resulta indispensable que las empresas incorporen desarrollos digitales que les permitan mejorar su eficiencia y competir en mejores condiciones. En ese contexto, se estima que el 89 por ciento de los empresarios del sector manufacturero planea incrementar su inversión en tecnología, mientras que el 92 por ciento la considera una prioridad estratégica para sus organizaciones.
La inversión tecnológica en Colombia viene creciendo de forma sostenida, tanto desde el sector público –a través de presupuestos robustos en TIC y proyectos de digitalización– como desde el sector privado y la inversión extranjera, con un énfasis marcado en innovación, software, inteligencia artificial y servicios digitales. Si bien la inversión en tecnología como proporción del PIB aún se mantiene por debajo de la de otros países, las tendencias recientes demuestran un impulso claro hacia la transformación digital. En paralelo, ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla se consolidan como polos de inversión y dinamización del ecosistema emprendedor y startup del país.

Carne
El consumo de proteína animal viene aumentando a nivel mundial, impulsado por los consumidores asiáticos y, en particular, por China, que hoy se consolida como el principal comprador de carne colombiana. Se estima que las exportaciones nacionales de este alimento cerrarían 2026 con un crecimiento de 17,6 por ciento, un ritmo superior al de los principales productores globales. A ello se suma que, en el mercado interno, el consumo per cápita también crecería 3,3 por ciento.

En muchos países emergentes, el incremento del ingreso per cápita ha permitido que más hogares incorporen carne de manera habitual en su dieta. A medida que mejora el poder adquisitivo, aumenta la demanda por proteínas animales, las cuales son percibidas como alimentos de mayor valor nutricional y como un símbolo de bienestar y progreso social. Según estimaciones gremiales, Colombia produce más de 900.000 toneladas de carne bovina al año.

Mascotas
El cambio demográfico que atraviesa el país –marcado por menos nacimientos y un mayor número de hogares unipersonales– ha impulsado la tenencia de mascotas, una tendencia que hoy se traduce en un negocio de gran escala. En Colombia, el mercado de alimentos para perros y gatos movió alrededor de 1,2 billones de pesos en ventas en 2024, mientras que los servicios para mascotas –como baño, limpieza y cuidado– alcanzaron un valor cercano a 318,5 millones de dólares.
La tenencia de animales de compañía crece de manera sostenida: en 2024, el 58 por ciento de los hogares colombianos tenía al menos una mascota, frente al 45 por ciento en 2015. De esos hogares, el 79,1 por ciento son dueños de perros y el 65,47 por ciento, de gatos. Las proyecciones indican que el gasto asociado a mascotas llegará a 6,1 billones de pesos hacia finales de 2026, reflejando su peso creciente en las finanzas familiares. Este aumento está ligado a la humanización de las mascotas, cada vez más consideradas parte del núcleo familiar, lo que eleva el presupuesto destinado a alimentación premium, accesorios, servicios veterinarios y entretenimiento.

Frutas
Colombia es un importante productor de frutas tropicales y tradicionales, debido a su diversidad de climas. Hasta 2021 producía 12,4 millones de toneladas, en especial de banano, mango, piña, papaya, limón Tahití, uchuva y aguacate. Si bien los altos precios del café le han dado un impulso considerable al agro, las frutas implican una oportunidad importante, dado que su consumo global está al alza.
En 2024, el país exportó 2,6 millones de toneladas y el principal destino es Estados Unidos. Pese a la guerra comercial desatada por el Gobierno de Donald Trump, esa misma administración decidió retirar gravámenes sobre ciertos alimentos y productos agrícolas, incluyendo frutas tropicales como banano, aguacate y piña, lo que beneficia a Colombia.









