Este año se disputará la Copa Mundial de la Fifa número 23, la más grande de la historia, con 48 selecciones, 104 partidos, 16 ciudades sede y tres países anfitriones. El principal evento del fútbol con una audiencia superior a la de los Juegos Olímpicos es también una poderosa industria que mueve millones de dólares, no solo en los países organizadores, sino también en aquellos que logran clasificar y, en menor medida, en los que participan únicamente como espectadores.
Así Colombia, que tendrá esta vez su séptima participación en un mundial, registrará un importante movimiento económico, que ya comenzó con entidades financieras que lanzaron tarjetas de crédito asociadas al evento, como es el caso de los bancos Popular y AV Villas; igualmente, los importadores ya hicieron sus pedidos de más televisores, camisetas, artículos deportivos, bafles, morrales e infinidad de productos de merchandising relacionados con la copa.
La demanda asociada con el mundial servirá para mantener el buen ritmo que trae el consumo de los hogares, que este año contarán con más ingresos por el elevado aumento del salario mínimo, pero también con más inflación.
El comercio formal alista rifas y promociones relacionadas con esta competencia, al tiempo que los proveedores de los vendedores ambulantes ya tienen listas copias ilegales de las camisetas y se preparan los comercializadores del famoso álbum Panini, el cual será el más grande de la historia, con 980 figuritas. Aún no ha sido lanzado, pero se estima que su costo sería de unos 11.300 pesos y de 4.700 pesos por sobre de siete láminas.

En consecuencia, para completar la totalidad del álbum se requerirían entre 600.000 y 700.000 pesos. A ello se suman las agencias de viajes y las aerolíneas que esperan un fuerte incremento de viajeros colombianos a México, Estados Unidos y Canadá, los países sede.
Entre enero y octubre de 2025, 4,7 millones de nacionales viajaron al exterior, 3 por ciento más que un año atrás, y el principal destino fue Estados Unidos.
Estimaciones realizadas por SEMANA indican que asistir a los tres primeros partidos que disputará Colombia en Ciudad de México, Guadalajara y Miami bordearía los 49 millones de pesos por persona con tiquetes aéreos, estadía, alimentación y entradas a los partidos, las cuales van entre 60 y 215 dólares (entre 282.000 y un millón depesos) en la fase de grupos.
A este movimiento se suman los exportadores, que buscarán sacarles provecho a las categorías que más se moverán en los países sede: turismo, hospitalidad y alimentación.
Se estima que solo a Estados Unidos llegarán unos 6 millones de visitantes para el Mundial, que consumirán café y frutas colombianas.

“El Mundial 2026 no será solo un torneo de fútbol: será una plataforma económica de alcance continental. Para Colombia significa la oportunidad de fortalecer su inserción comercial en Estados Unidos”, señala Francisco Barrero, experto en comercio exterior, en una publicación de Analdex.

Precisamente, un estudio de la Fifa y de la Organización Mundial del Comercio (OMC) calcula que el certamen podría aportar hasta 40.900 millones de dólares al PIB, proporcionar 8.280 millones de dólares en prestaciones sociales y favorecer la creación de casi 824.000 puestos de trabajo en equivalencia a tiempo completo a nivel mundial. Los hinchas que acompañarán a sus selecciones gastarían unos 13.900 millones de dólares.

Para Colombia, además del impacto en el consumo local, se espera que el Mundial sirva para darle visibilidad internacional a la marca país, lo que, a su vez, puede ayudar a atraer mayor atención de inversionistas o de turistas.









